Tras la entrada en vigor de Mercosur, la firma del Acuerdo de Libre Comercio (ALC) con Australia supone otra vuelta de tuerca a las economías de los productores agrarios europeos. "Este nuevo acuerdo es inseparable del complejo contexto de mercado que afecta a la agricultura europea", explica el comunicado del COPA-Cogeca (organización que agrupa a todas las organizaciones agrarias y cooperativas agroalimentarias de la Unión Europea), haciendo alusión a los problemas del incremento de los costes de producción por la guerra en Irán y a las continuas presiones inflaccionarias, entre otros problemas.
Una vez más, el campo europeo denuncia ser la moneda de cambio para alcanzar objetivos comerciales y políticos más amplios.
En este sentido, el COPA-Cogeca denuncia "la ausencia de un enfoque integral para gestionar el impacto acumulativo de estos acuerdos" y por ello se plantean si la política comercial que está desarrollando la Unión Europea es sostenible y tiene coherencia.
"Los agricultores europeos no pueden seguir asumiendo el coste de la liberalización del comercio bilateral sin salvaguardias adecuadas y verdaderamente efectivas", argumenta la organización.
¿Qué sectores son los más afectados?
En principio, los sectores más afectados por el Acuerdo con Australia son el ovino, el vacuno y los productos lácteos, seguidos del azúcar (la remolacha ya está muy limitada en la Unión Europea) y el arroz.
Según informa la Comisión Europea, las cantidades acordadas suponen el 4% del consumo actual de carne de ovino y caprino en Europa, el 0,5% del de carne de vacuno.
- Ovino y caprino: el tipo de carne importada será "alimentada con pasto" y habrá dos tipos de contingentes arancelarios: 25.000 toneladas se importarán libres de derechos y se implantará que el 27% será carne congelada, el resto fresca o refrigerada.
- Vacuno de carne: también habrá dos contingentes arancelarios: 30.600 toneladas libres de derechos y 13.770 con un arancel del 7,5%.
- Productos lácteos: se admitirán 8.0000 toneladas de leche desnatada en polvo, 5.000 toneladas de mantequilla y 2.000 toneladas de concentrados de proteínas de lactosuero.
- Arroz: el contingente arancelario se marcará para 8.500 toneladas de arroz, (0,3% del consumo de la UE).
- Azúcar: 35.000 toneladas de caña de azúcar en bruto para refinarse que entrarán libres de derechos (0.3% del consumo comunitario).
Rechazo desde España
Las organizaciones agrarias españolas COAG y ASAJA ya han mostrado su rechazo al acuerdo comercial firmado con Australia, y esta última ha solicitado a los parlamentarios europeos que voten en contra de este nuevo tratado.
Fuentes de ASAJA afirman: "Apoyamos el comercio internacional, pero siempre bajo condiciones de reciprocidad y dejando fuera aquellos sectores estratégicos, algo que en este caso no ha ocurrido”.
Por su parte, el el secretario General de COAG, Miguel Padilla, ha subrayado: “La Comisión Europea ha cerrado esta negociación de forma acelerada y opaca, sin haber completado una evaluación de impacto sectorial rigurosa, sin transparencia sobre los volúmenes de cuota acordados y sin haber escuchado las advertencias repetidas de las organizaciones agrarias europeas. COAG recuerda que el Diálogo Estratégico sobre el Futuro de la Agricultura de la UE, concluido en septiembre de 2024, exigió explícitamente una reforma profunda de la política comercial agraria comunitaria. Esa recomendación ha sido ignorada por completo”.
Desde la Unión de Pequeños Agricultores, UPA, recalcan: “No vamos a permitir ni un paso atrás en la protección del sector. El Acuerdo UE-Mercosur ha sido un punto de inflexión en cuanto a la protección del sector primario. A partir de ahora todos los acuerdos comerciales que suscriba la UE deberán contemplar salvaguardas reales, ágiles y eficaces que puedan activarse en caso de percibirse perturbaciones de mercado”.
El director de Provacuno, Javier López, ha destacado la falta de transparencia de la Comisión Europea en estas negociaciones que han terminado estableciendo un contingente preferencial que puede perjudicar seriamente al sector del vacuno de carne español. "No estamos en contra del libre comercio. Estamos en contra de un libre comercio con reglas distintas y desequilibradas”, ha manifestado López.
Comercio España-Australia
Según información facilitada por UPA, las exportaciones de España a Australia suponen entre 278 y 400 millones de euros, que son el 10 % del total de las exportaciones europeas a ese país. Desde España se comercializa aceite de oliva, productos de panadería, leche, bebidas espirituosas y legumbres. Respecto a las importaciones australianas, España se sitúan entre 40 y 67 millones de euros, siendo frutos secos, trigo y vino los principales alimentos.
España es uno de los principales productores de ganado ovino de la Unión Europea, cuya cabaña, en los últimos años, marca una clara tendencia descendente. Así, los ganaderos que se verán más afectados son los de Castilla La Mancha, Castilla León, Extremadura y Aragón.
En cuanto a vacuno de carne, hay que tener en cuenta que llueve sobre mojado, ya que a las cuotas de Australia hay que sumar las que entrarán de los países de Mercosur a partir del 1 de mayo de 2026. Según la interprofesional del vacuno de carne, Provacuno, un contingente preferencial de 30.600 toneladas supone multiplicar por cuatro la cantidad de carne de vacuno australiana que entró en la Unión Europea en 2025.
La Unión Europea no es una gran productora de azúcar ni de arroz, (cultivos en los que hace décadas se dio preferencia al procedente de Países Menos Avanzados), pero la superficie arrocera ha descendido notablemente en España en los últimos años y la de remolacha para el azúcar se mantiene en Castilla y León, principalmente.
“Si este acuerdo se aplica tal cual, van a cerrar explotaciones. Y las explotaciones que cierran no vuelven a abrir. Y los pueblos que se quedan sin ganaderos no vuelven a llenarse. Y la soberanía alimentaria que se pierde no se recupera con un discurso en Bruselas”, ha concluido el secretario general de COAG, Miguel Padilla.
La negociación del Acuerdo de Libre Comercio con Australia todavía tiene un largo camino que recorrer, camino que agricultores y ganaderos esperan que se allane y mejore tras ser debatido por las diferentes administraciones europeas.