Agricultores de Guadalajara denuncian graves pérdidas por la plaga de conejos y exigen acción inmediata a la Junta

APAG alerta de una grave plaga de conejos en Guadalajara, con fuertes pérdidas económicas y riesgos sanitarios, y exige medidas urgentes a la Junta.

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Agricultores de Guadalajara denuncian graves pérdidas por la plaga de conejos y exigen acción inmediata a la Junta

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Agricultores del Corredor del Henares y de distintas áreas de la Alcarria, en la provincia de Guadalajara, han alertado de que la “grave plaga” de conejos que sufre la zona está ocasionando importantes daños económicos, conflictos con los seguros agrarios y serios riesgos para la salud pública.

Ante este escenario, la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG) reclama a la Junta de Castilla-La Mancha y a los ayuntamientos la adopción de medidas “urgentes” que permitan frenar la expansión de esta fauna silvestre.

El presidente de APAG, Juan José Laso, ha expuesto la situación en una comparecencia ante los medios de comunicación, previa a una asamblea celebrada en la lonja de la organización. El objetivo de este encuentro es cuantificar con detalle los daños ocasionados y coordinar una respuesta conjunta con los agricultores afectados.

Según ha explicado el responsable de la asociación, la superpoblación de conejos se concentra sobre todo en áreas periurbanas cercanas a carreteras, polígonos industriales y núcleos urbanos, espacios en los que la actividad cinegética no es posible y donde los animales se reproducen sin control.

Laso ha subrayado que se trata de un problema enquistado desde hace más de dos décadas, con actuaciones “ineficaces” por parte de las distintas administraciones, lo que ha derivado en cosechas completamente arrasadas y en pérdidas individuales que alcanzan decenas de miles de euros para algunos productores.

Desde APAG advierten, además, de que esta situación está favoreciendo la proliferación de garrapatas y el riesgo de leishmaniasis, con presencia de conejos en parques y otros espacios públicos frecuentados por la población.

Por todo ello, la organización agraria exige el vallado de infraestructuras sensibles, un refuerzo efectivo del control poblacional, la ampliación de las modalidades de caza permitidas y una mayor implicación directa de los ayuntamientos en los terrenos y vías de titularidad municipal.