Agricultores de la Vega exigen a la CHG una salida tras el derribo del vado del Genil

Asaja Granada y agricultores exigen a la CHG un puente y una solución provisional tras el derribo del vado clave sobre el Genil en la Vega.

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Agricultores de la Vega exigen a la CHG una salida tras el derribo del vado del Genil

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Asaja Granada y los agricultores de la Vega del Genil reclaman a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) que aporte una solución urgente después de que en agosto de 2025 se demoliera el paso que enlazaba la carretera GR-3305, a la altura de Vegas del Genil, con el camino de Purchil, ya en el término municipal de Granada.

Ese cruce era un vado inundable sobre el río Genil, situado junto al complejo deportivo de La Hípica, que durante décadas ha funcionado como vía “esencial” para los agricultores y residentes del entorno, al ser el único enlace directo entre la capital y los municipios de la margen izquierda del Genil.

La eliminación de esta losa de hormigón sobre el cauce obliga ahora a más de 300 vehículos agrícolas a dar largos rodeos para poder cruzar el río.

Las únicas opciones actuales pasan por tomar la circunvalación en sentido Málaga hacia Puleva —con un itinerario de siete kilómetros— o bien remontar el río hasta la rotonda de la depuradora de Churriana para conectar con el Camino de Purchil, en un desplazamiento de 6,7 kilómetros.

En cualquiera de los dos recorridos, los tractores se ven forzados a circular por carretera convencional y a utilizar unos dos kilómetros de la autovía A-92, entre el puente de los Vados y el enlace de Bobadilla.

El sector agrario subraya que este escenario no solo encarece la actividad agrícola y ganadera —por el mayor consumo de gasóleo y el tiempo extra para llegar a las explotaciones, llevar las cosechas a las cooperativas o recoger suministros en los almacenes de Purchil—, sino que además supone un “grave problema de seguridad vial”.

La presencia de tractores con remolques y aperos en plena autovía incrementa el riesgo de siniestros y puede generar retenciones, sobre todo en las horas de mayor tráfico, con impacto tanto para los profesionales del campo como para el resto de conductores.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ya había alertado en 2018 de la peligrosidad de este cruce cuando se incrementaba el caudal del río y, en 2019, otorgó un plazo de tres años, prorrogado después otros tres, para que las administraciones implicadas consensuaran una alternativa.

No obstante, seis años más tarde el vado se derribó sin que se hubiera puesto en marcha una solución que lo sustituyera, “en medio de un cruce de reproches entre responsables políticos de distintas etapas municipales y con la CHG puesta de perfil”, critican los agricultores.

Asaja Granada apuesta por levantar un puente definitivo que reúna todas las garantías técnicas y de seguridad, acompañado de una rotonda que organice la circulación en el entorno. Por ello, reclama a todas las administraciones competentes —Ayuntamientos, Diputación, Confederación Hidrográfica y Gobierno central— que “asuman su responsabilidad” y cierren un acuerdo.

La organización agraria alerta de que la Vega de Granada “no puede seguir dividida ni su actividad agraria condicionada por la falta de planificación y coordinación entre administraciones”.

Mientras se tramita y ejecuta esta infraestructura definitiva, consideran “imprescindible” reabrir de forma provisional el vado, dotándolo de las medidas de seguridad necesarias y limitando su uso a la maquinaria agrícola.

Para tratar esta situación, han pedido una reunión con el subdelegado del Gobierno en Granada, José Antonio Montilla, con el objetivo de trasladarle la inquietud del sector, aunque lamentan que “transcurridas más de tres semanas” siguen sin obtener contestación.