Aierdi subraya el papel del Banco de Tierras para asegurar el relevo en explotaciones agrarias viables

Navarra impulsa el Banco de Tierras dentro de Lurberri para asegurar el relevo generacional y evitar el abandono de explotaciones agrarias viables.

5 minutos

Aierdi subraya el papel del Banco de Tierras para asegurar el relevo en explotaciones agrarias viables

Aierdi subraya el papel del Banco de Tierras para asegurar el relevo en explotaciones agrarias viables

Comenta

Publicado

5 minutos

Más leídas

El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José Mª Aierdi, defendió en el Parlamento la iniciativa “Banco de Tierras” como herramienta clave para garantizar la continuidad de explotaciones “viables” a través del relevo generacional.

En su comparecencia, solicitada por UPN, Aierdi enmarcó esta medida dentro del programa Lurberri, que “integra diferentes líneas de intervención” entre las que figura específicamente el Banco de Tierras. Según explicó, uno de los fines de Lurberri es que las explotaciones viables “tengan continuidad y que haya gente que se quiera incorporar”, algo que, recalcó, no ocurrirá “por generación espontánea”, sino que exige “un esfuerzo de búsqueda”.

El consejero detalló que Lurberri “plantea crear un banco de tierras e infraestructuras centralizando la información, identificando y recuperando explotaciones que estén en desuso por falta de relevo, que no por viabilidad económica”. Para ello, se consideró imprescindible disponer de “un inventario, un punto de información, un punto de referencia para que quienes tuvieran interés pudieran ofrecer sus explotaciones y, por otro lado, aquellas personas que tenían interés en incorporarse también tuvieran una referencia clara”.

Con este objetivo, se llevó a cabo “un trabajo de campo, contactando con posibles cedentes”. Aierdi expuso que “en este momento estamos trabajando en 11 procesos de puesta en marcha en diferentes fases, en diferentes sectores, seis de ellos prácticamente avanzados o a punto de cerrarse y cinco en el inicio de los procesos de negociación”, y remarcó que “estamos hablando de gente que se incorpora haciendo unas inversiones importantes y que, lógicamente, requiere un acompañamiento constante”.

Actualmente, las actuaciones se concentran en explotaciones de ovino de carne, porcino, patos, conejos, olivos, hortícolas, viveristas, invernaderos y frutales. Para desarrollar la iniciativa, el departamento encargó a la sociedad pública INTIA “hacer ese apoyo técnico”. Aierdi insistió en que “es importante que las personas que entran en este proceso, tanto los cedentes como los cesionarios, confíen en el equipo de intermediación, que sepa que no se juega nada en ese proceso, que no está interesado en una determinada intervención, sino que presta un asesoramiento independiente lo más amplio posible”.

El directorio elaborado permitió el envío de 663 cartas a personas físicas, entre ellas 400 Agricultores a Título Principal (ATP), de las cuales 330 pertenecen a alguna cooperativa, con edades comprendidas entre 60 y 72 años, ATP y cotizantes a la Seguridad Social Agraria que reciben ayudas de la PAC. De ese total, “un 23%, 147, son mujeres y 479 hombres, en este caso un 76,5%”.

El propósito de esa comunicación fue “poner en conocimiento de esas personas que están próximas a la jubilación” que “tienen este servicio a su disposición”. Aierdi aclaró, en respuesta a UPN, que “el objetivo no es que la Administración se haga con esas 600 explotaciones del sector primario, no”. Subrayó que “no estamos planteando ningún tipo de obligación, sino que llamamos la atención de aquellas personas interesadas en ceder su explotación a una nueva persona. No a la Administración, a una tercera persona”.

En paralelo, se impulsaron becas relevo y primas para el relevo generacional mediante sucesión extra familiar, con la finalidad de que “puedan convivir en la explotación el cedente y el cesionario, de manera que haya un conocimiento durante un periodo de tiempo de cuál es la situación real de la explotación”.

El primer Banco de Tierras se ha materializado en Andosilla, donde siete propietarios han cedido 21 hectáreas de viñedo “para que otros cuatro cooperativistas obtengan esa superficie y puedan seguir trabajando”. Aierdi avanzó que en 2026 “se va a continuar con esas labores en el resto de localidades” interesadas en sumarse al proyecto.

Desde UPN, Miguel Bujanda opinó que el Banco de Tierras “parece que lo que está haciendo” es “introducir un cambio silencioso profundo”, pasando de un modelo “toda la vida” a otro en el que “la Administración identifica”. Calificó este enfoque de “raro” y señaló que le “sorprende” el papel de INTIA. Además, expresó “cierta desconfianza” porque, a su juicio, Aierdi “haya diluido” la información al referirse a varios programas en lugar de centrarse en el objeto concreto de la comparecencia.

Por el PSN, Carlos Mena defendió que se trata de “una herramienta práctica para abrir al sector a más gente y evitar que el acceso solo quede limitado a la herencia”. Afirmó que “las medidas son oportunas, son necesarias. Y al final esto es prueba y error: habrá que ver qué funciona y qué no funciona. Si queremos que el sector siga igual, vamos a seguir haciendo lo mismo. Si queremos que el sector mejore, habrá que poner encima de la mesa medidas necesarias y acordadas con el sector”. Admitió que “es verdad” que el consejero “no ha hablado en su mayoría” del Banco de Tierras, pero recalcó que esta actuación forma parte “de un todo”.

Desde EH Bildu, Oihan Mendo valoró que las actuaciones recogidas en Lurberri “en su conjunto, son unas buenas medidas que ayudan al sector y que están bien enfocadas”. No obstante, matizó que “otra cosa diferente es que estas iniciativas sean suficientes para revertir la tendencia general, que no nos afecta únicamente a Navarra”. Sobre el Banco de Tierras, consideró que puede ser una iniciativa “muy positiva” para “facilitar ese acceso a la tierra, que es una de las principales barreras que autoperciben los jóvenes para introducirse en el sector”.

Javier Ollo, de Geroa Bai, sostuvo que Lurberri es un plan “con medidas positivas”, y que el Banco de Tierras igualmente “es un programa, en principio y teóricamente, positivo, es una acción positiva para poner en comunicación a profesionales próximos a la jubilación” con jóvenes que desean incorporarse a la actividad agraria, de forma que “no se encuentren con una de las principales barreras, que es la falta de tierras”. A su entender, “es indispensable esa labor de intermediación del Gobierno de Navarra”. “De ahí nuestra valoración positiva del programa en su conjunto y del Banco de Tierras en particular”, añadió.

Por parte del PPN, Irene Royo recalcó que, siendo “tan importante” el impulso público, “se tiene que hacer de forma neutral, con transparencia y con máxima transparencia y efectividad”. Alertó de que “porque cualquier intervención que no fuese con estos principios de neutralidad, al final podría generar todo lo contrario de lo que se está deseando”.

Finalmente, Carlos Guzmán, de Contigo-Zurekin, defendió que “no hay que confiar el futuro de este sector meramente a la iniciativa privada, por lo que son necesarias iniciativas públicas como estas, que además contribuyen a diseñar el modelo de sector primario y el modelo productivo que queremos desde la Administración”. Aseguró que “el banco de tierras es una iniciativa muy interesante, históricamente la hemos venido reclamando desde nuestro espacio político”.