El Grupo Damm ha comunicado este martes el cierre de Agama a los trabajadores este 2026, aunque sin fecha definitiva para el cese de la actividad, tras los recortes en la compra de leche anunciados en septiembre. Fuentes de la compañía han explicado que se está diseñando plan de recolocación para los trabajadores afectados en diferentes empresas del grupo y ha recordado que la decisión viene motivada por la difícil situación que el sector lácteo atraviesa desde hace años en Baleares.Las mismas fuentes han señalado que el sector lácteo mallorquín se enfrenta desde hace años a una combinación de factores que han erosionado progresivamente su competitividad.El incremento sostenido de los costes de producción, la reducción del volumen de consumo para las marcas de leche de mayor precio y las dificultades estructurales asociadas a la insularidad han provocado una falta de rentabilidad en el negocio. Este contexto ha impactado de forma directa en la inviabilidad económica de Agama tras 10 años de gestión, según han apuntado. Las fuentes consultadas apuntan a que uno de los principales factores ha sido la estructura del mercado lácteo en Baleares y la desventaja competitiva en precio que supone la repercusión de los mayores precios de compra de la leche a los ganaderos locales de Mallorca frente a la fuerte agresividad en precio de las marcas elaboradas en la Península con leche de origen en otras comunidades autónomas.Según han recordado, el precio del litro de leche de kilómetro cero, con origen en Mallorca, es un 50% superior a la marca de distribuidor y un 18% por encima de la marca de fabricante líder, ambas procedentes de la Península. Como consecuencia, en la actualidad, más del 95% de la leche consumida en Mallorca procede de fuera de la isla. Desde la compañía han reivindicado que desde 2017, Agama ha trabajado para intentar revertir la situación del sector lácteo mallorquín y ha impulsado de forma activa iniciativas para desarrollar el sector primario y promover el consumo de productos de kilómetro cero.Adicionalmente, Agama ha realizado un importante esfuerzo inversor en la fábrica de Palma en los últimos nueve años por un valor superior a los ocho millones millones de euros, y que han permitido modernizar y digitalizar toda la cadena productiva, desde la recepción de la leche hasta el envasado final, dotando las instalaciones de eficiencia, sostenibilidad y tecnología avanzada.COMPROMISO TOTAL CON LA PLANTILLA La compañía ha comunicado a la Representación Legal de los Trabajadores y al resto de la plantilla su intención de iniciar un procedimiento de extinción colectiva de los contratos de trabajo de conformidad con la normativa laboral vigente.La compañía, han indicado las fuentes consultadas por Europa Press, mantiene un compromiso total con la protección del empleo. Por ello, ha informado también que, de forma paralela, se encuentra trabajando en un plan de recolocación en distintas empresas del grupo, con el objetivo de que esta decisión no tenga impacto alguno en el empleo, reafirmando su compromiso de actuar con responsabilidad durante todo el proceso. Así pues, los 14 trabajadores de la planta tendrán la posibilidad de incorporarse a otras empresas del grupo, en posiciones acordes a su perfil profesional y experiencia.PROCESO DE DIÁLOGO Y BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS Durante los últimos seis meses, la compañía ha colaborado con la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural para buscar alternativas que permitieran garantizar la continuidad del proyecto industrial, además del mantenimiento de la marca en el mercado local.En este proceso, Agama, según han indicado, ha mantenido una actitud abierta y colaborativa ante todas las propuestas planteadas, incluido el proyecto de creación de una cooperativa impulsada por el sector ganadero, la Conselleria de Agricultura, los trabajadores de Agama y otros socios industriales o financieros. La compañía, han reiterado, mostró en todo momento su disposición a facilitar la transmisión de los activos industriales, ofreciendo condiciones favorables y flexibilidad tanto en los aspectos económicos como operativos para hacer viable la operación.Sin embargo, y pese a los esfuerzos realizados, los promotores de la cooperativa han comunicado recientemente su decisión de no continuar con la iniciativa, al considerar que el contexto de mercado no garantizaba su viabilidad industrial ni económica.RESIGNACIÓN Y PENA ENTRE LOS TRABAJADORES Los trabajadores, por su parte, se han mostrado apenados y resignados ante un cierre que sin embargo, para ellos, "se veía venir". El delegado de Personal y Prevención de CCOO en la filial, Jesús Ávila ha señalado en declaraciones a Europa Press que desde que en octubre se anunció que la empresa dejaría de comprar leche a los ganaderos de la isla entre los empleados la sensación era que "esto era lo que iba a pasar". Según ha añadido, hasta hoy se estaba trabajando en la posibilidad de la creación de una empresa público-privada que permitiera dar continuidad a la industria, reforzar la cadena de valor y mejorar la viabilidad de las explotaciones lecheras vinculadas. Sin embargo, ha lamentado la falta de respuesta de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural y se ha mostrado molesto por esta cuestión. En relación al ERE y la posibilidad de recolocación en empresas del mismo grupo, Ávila ha señalado que lo más probable es que algunos trabajadores se acojan, aunque ha asegurado que el expediente de regulación de empleo podría declararse nulo. "Nos hemos volcado con la empresa. Hay personas que entraron con 18 años y se iban a jubilar. Es un oficio que se va a perder", ha indicado.