Agricultores y ganaderos de toda España volverán a movilizarse entre el 26 y el 30 de enero para denunciar los recortes previstos en la futura Política Agrícola Común (PAC) y el acuerdo comercial UE-Mercosur, que, según denuncian, profundizan la grave crisis que atraviesa actualmente el sector agrario español.
Así lo han comunicado este jueves las organizaciones profesionales agrarias Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), que impulsan un calendario de concentraciones y protestas en diferentes puntos del país.
El secretario general de UPA, Cristobal Cano, ha explicado el arranque de este proceso de movilizaciones, con la intención de concentrar el grueso de las protestas el 29 de enero. Ese día se prevén tractoradas y actos reivindicativos en numerosas provincias, además de iniciativas de asociaciones locales en Madrid, tal y como ha indicado el presidente de Asaja, Pedro Barato, quien ha precisado que, por ahora, no existe una convocatoria unitaria de ámbito estatal.
Las protestas ya han comenzado en la frontera entre España y Francia, en Irún, y para mañana están previstas cuatro tractoradas en Extremadura. También se han cerrado fechas para concentraciones agrarias en distintas zonas del Levante y en Valladolid en los próximos días.
“Queremos concentrar el mayor número de las movilizaciones el 29 de enero como respuesta a las cuestiones que nos preocupan como la reducción del presupuesto de la próxima PAC, los acuerdos comerciales con otros países y el exceso de burocracia en el campo”, ha indicado Cano.
Por su parte, Barato ha reiterado el “rotundo rechazo” de Asaja a Mercosur “en su forma actual porque falta reciprocidad y supone competencia desleal”. “Es el momento que el campo español diga que no está de acuerdo con las medidas que nos han preparado para el futuro”, ha recalcado.
En relación con las cláusulas de salvaguardia incluidas en el pacto con Mercosur, el presidente de Asaja ha insistido en que “son imposibles de aplicar”. “Si no controlan la cocaína, van a controlar la carne de vacuno”, ha subrayado Barato, advirtiendo de que se está “poniendo en peligro” producciones como la carne de vacuno, el azúcar, los cítricos, la remolacha y el arroz, entre otros sectores.
Mientras, el secretario general de COAG, Miguel Padilla, ha remarcado que el sector agrario “no está en contra del comercio”, pero sí de un comercio “en condiciones” porque, a su juicio, Mercosur implica “desigualdad” y una “competencia absolutamente desleal”.
“Se está vendiendo al sector agrario por calderilla, nos pueden usar como moneda de cambio, pero no estamos de acuerdo y vamos a seguir luchando donde sea”, ha reiterado, alertando de que ya están desapareciendo en España producciones como el tomate cherry, la cebolla o el espárrago.
De este modo, los tractores volverán a ocupar las principales vías de numerosas ciudades españolas, como ya sucedió el pasado año o en 2024, con protestas generalizadas para reclamar medidas eficaces que permitan aliviar la crisis que sufre el medio rural.
Preguntadas por una posible adhesión a la manifestación de ámbito estatal convocada por Unión de Uniones para el próximo 11 de febrero, las tres organizaciones han mostrado su “respeto absoluto” a esa convocatoria, que respaldan, aunque han señalado que, por ahora, no han recibido una invitación formal para sumarse.
Postura ante las medidas del Gobierno para el relevo generacional
Paralelamente, las organizaciones agrarias han valorado las iniciativas anunciadas este miércoles por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, destinadas a favorecer el relevo generacional en el campo.
En cuanto al análisis de las 17.000 fincas rústicas propiedad de la Administración General del Estado para facilitar que jóvenes agricultores puedan acceder a esas tierras, Cano (UPA) ha celebrado la propuesta, aunque ha admitido que “no” disponen de más detalles sobre su localización, si bien considera que va en “buena dirección”. “El acceso a la tierra es un limitante de primer nivel, igual que reivindicamos un banco público de agua”, ha indicado.
Padilla (COAG) ha coincidido en que poner fincas a disposición de los jóvenes le “parece bien”, pero ha advertido de que es fundamental conocer qué tipo de terrenos se ofrecerán. “Hay que ver qué clase de tierra se está repartiendo. Si es fértil con agua, bien, pero si es de secano, mejor que no se molesten mucho”, ha indicado.
Otro de los anuncios de Sánchez fue destinar un 10% de los recursos de la PAC al relevo generacional en el sector agrario. Desde UPA consideran que es una medida en la “buena dirección”, ya que la Comisión Europea fijaba el listón en el 6%. “Todo lo que sea aumentar por parte de España lo vemos con buenos ojos porque el envejecimiento del campo es un problema de primer nivel, todo lo que vaya a favor que esa situación cambie, tiene nuestro apoyo”.
Barato también respalda ese refuerzo de fondos para jóvenes, aunque ha sido más crítico con su diseño, al entender que “ahí hay trampa”. “El 10% me parece poco, pero que no sea a costa de quitárselo a los otros, de los mayores, que son los que están manteniendo el sistema”, ha indicado.