El conseller de Agricultura de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha comunicado que el Govern incrementa hasta 15 los municipios que pasan a formar parte del área catalogada como de alto riesgo por el brote de peste porcina africana (PPA). A este listado se suma además un enclave concreto de la ciudad de Barcelona, la zona de Can Castellví, integrada en el barrio de Vallvidrera, el Tibidabo y Les Planes.
El anuncio se ha realizado este martes en una rueda de prensa junto a la directora general de Agricultura, Cristina Massot, después de que el Ministerio de Agricultura informara de la detección de 7 nuevos positivos de PPA, uno de ellos fuera del perímetro inicial, en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), que pasa a ser el nuevo municipio incorporado al área de alto riesgo.
Ordeig ha detallado igualmente un giro en la estrategia, que hasta ahora se centraba en frenar la expansión del virus y en la eliminación de los jabalíes dentro de la zona de alto riesgo. A partir de este momento, el plan se apoyará también en “la reducción drástica y urgente de todos los jabalíes en el perímetro de 20 kilómetros”, incluyendo en esta actuación tanto el área de alto riesgo como la de bajo riesgo.
Nuevas restricciones y cambio de estrategia
En este contexto, el departamento publicará en las próximas horas una resolución que limitará el acceso al medio natural tanto en el término municipal de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) como en el enclave del barrio barcelonés afectado, mientras que el perímetro de 20 kilómetros “se mantiene intacto”.
El conseller ha subrayado que la hoja de ruta sigue contemplando la contención del virus, la reapertura de mercados y la investigación sobre su origen, pero ha remarcado que se ha entrado en una “nueva fase”.
“Después de hablarlo con los expertos y diferentes técnicos y administraciones implicadas hemos decidido movilizar todos los recursos efectivos y materiales necesarios, de Catalunya y fuera de Catalunya, para llevar a cabo esta reducción de manera urgente y drástica de los jabalíes en el radio de 20 kilómetros”, ha señalado Ordeig.
Refuerzo humano, material y tecnológico
Para poder actuar sobre un ámbito territorial más amplio, el departamento prevé intensificar la movilización de recursos humanos, materiales y tecnológicos. Para ello se han celebrado reuniones tanto con el Gobierno central como con diversas comunidades autónomas.
En esta línea, este martes se ha remitido una solicitud formal al Ejecutivo central para disponer de incineradoras móviles, unidades caninas y más personal especializado en la captura y retirada de jabalíes. Paralelamente, se ha contactado con otras autonomías para recabar unidades caninas adicionales y trampas.
Infraestructuras y posibles corredores
La directora general de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Cristina Massot, ha explicado que las nuevas áreas afectadas en los municipios se sitúan próximas a infraestructuras “muy importantes”, como carreteras y líneas ferroviarias en la zona del Baix Llobregat, que podrían funcionar como corredores para los animales.
Se está actuando para impedir el acceso de los jabalíes a las carreteras que dependen del departamento, mientras se mantienen conversaciones para que el Ministerio adopte medidas similares en las vías y carreteras de titularidad estatal, según han indicado desde la conselleria.
Asimismo, se ha intensificado la recogida de cadáveres de animales y la instalación de trampas. Para ello se ha solicitado la colaboración del Gobierno y, en paralelo, el Departamento está “haciendo ya licitaciones y contrataciones de urgencia” para adquirir parte de este equipamiento, ha concretado Massot.
Extensión hacia el sur y contención
Desde el Govern han destacado que los nuevos casos, aunque se hayan localizado fuera del perímetro inicial de alto riesgo, se están detectando en dirección sur, y no hacia el interior de Catalunya.
La presencia del mar y la propia barrera del área metropolitana facilitarán “hacer un dispositivo para evitar la propagación”, ha explicado Ordeig, que también ha valorado de forma positiva que el virus no haya llegado a las explotaciones ganaderas y que se continúe trabajando en la reapertura y regionalización de los mercados de exportación.
Ordeig ha insistido en que la contención del virus no es una operación inmediata: “Si lo hacemos bien, de forma coordinada, rápida, clara y transparente saldremos antes”, aunque ha advertido de que no se resolverá en pocas semanas.