La Unió Llauradora i Ramadera ha denunciado el retraso “injustificable” de la Conselleria de Agricultura en la resolución de las ayudas a la primera instalación de jóvenes y nuevos agricultores y ganaderos, “una situación que mantiene actualmente bloqueados en estos momentos a 677 jóvenes en la Comunitat Valenciana que presentaron su solicitud”.
El 7 de enero concluyó el plazo en el que la Generalitat debía notificar la resolución de los expedientes, precisando si las subvenciones eran aprobadas o rechazadas. No obstante, casi dos meses y medio después, los solicitantes siguen sin noticias oficiales, lo que está generando una “grave situación de incertidumbre” y la paralización de sus iniciativas profesionales, según indica La Unió en un comunicado.
Ante este escenario, la organización agraria ha puesto en marcha una campaña de presión en redes sociales para visibilizar el “problema” y reclamar una “solución inmediata”. La acción se basa en la difusión de ocho vídeos con testimonios de jóvenes de diversas comarcas de la Comunitat Valenciana, que relatan en primera persona las dificultades que afrontan y piden a la Conselleria que resuelva “de manera urgente” sus expedientes ante el aumento continuo de los días de demora y el impacto directo que ello conlleva.
La Unió subraya entre las principales consecuencias la “imposibilidad” de que estos jóvenes puedan tramitar la solicitud de la PAC, cerrar contratos de arrendamiento o seguir adelante con su proceso de incorporación al campo. “Estamos hablando de personas que han decidido apostar por la agricultura y la ganadería como proyecto de vida y que ahora se encuentran completamente bloqueadas por la inacción de la Administración”, remarcan desde la entidad.
“Inadmisible” bloqueo a 677 jóvenes
El secretario general de La Unió, Carles Peris, sostiene que “es inadmisible que una administración que habla constantemente de relevo generacional tenga a 677 jóvenes esperando sin resolución durante más de dos meses”. A su juicio, “no se puede anunciar públicamente la concesión de unas ayudas y después no comunicar oficialmente nada de los expedientes a las personas beneficiarias durante varios meses”.
Peris incide en que “este retraso no es un simple problema administrativo, sino una cuestión grave de gestión que está teniendo consecuencias reales sobre el futuro del sector agrario valenciano”, puesto que “cada día que pasa sin resolución, y ya van 72, es un día perdido para estos jóvenes y un obstáculo más para garantizar el relevo generacional”.
Por este motivo, La Unió reclama a la Conselleria de Agricultura que notifique “de manera inmediata” la resolución de las ayudas a la primera instalación a los 677 expedientes pendientes y que ponga fin a una situación que califica de “inaceptable” y “contraria a cualquier política seria de apoyo a la incorporación de jóvenes al campo”.
En esta línea, la organización plantea a la Conselleria que se asegure de que ningún joven quede fuera del sector agrario por falta de financiación, ampliando las ayudas a la primera instalación más allá de los cinco años reglamentarios, hasta que los proyectos agrícolas estén plenamente consolidados, favoreciendo así su viabilidad y continuidad.
La Unió avisa además de que mantendrá la presión social y mediática hasta que se resuelvan los expedientes y los jóvenes puedan seguir con normalidad sus planes de incorporación al sector, y no descarta estudiar acciones legales contra la Conselleria de Agricultura “por no cumplir con su propia normativa”.
La Conselleria defiende los plazos y el aumento del presupuesto
La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca sostiene, por su parte, que la tramitación de las ayudas para jóvenes y nuevos agricultores se mantiene dentro de los tiempos habituales y destaca el incremento “sin precedentes” del presupuesto destinado a esta línea de apoyo.
Recuerda que las tres últimas convocatorias de la etapa anterior (2016, 2018 y 2019) superaron el año desde la publicación hasta la resolución, y que este sindicato –La Unió– “guardó silencio”.
En respuesta a las críticas de La Unió Llauradora i Ramadera, el secretario autonómico de Agricultura, Vicente Tejedo, ha querido contextualizar el procedimiento y aportar datos que, según afirma, “han sido omitidos de forma interesada”. En su comunicado, detalla que el plazo inicial de presentación de solicitudes, fijado normalmente en dos meses, se amplió primero a tres meses a petición de las organizaciones agrarias y, posteriormente, se volvió a alargar hasta cuatro meses debido al elevado número de peticiones y a la carga de trabajo de estas entidades.
Tejedo recuerda que “curiosamente esta entidad, significada por sus criticas diarias ha sido la de menor colaboración en el desarrollo de las ayudas, hasta el punto de que fue la única de las seis más representativas que durante el mes de agosto no hizo ninguna aportación de mejora de la aplicación que se implantó para tramitar estas ayudas”.
Según explica, estas ampliaciones, que duplicaron el margen para presentar solicitudes, facilitaron el acceso a las ayudas y garantizaron que ningún joven quedara fuera por falta de tiempo, pero también implicaron un ajuste en los plazos de resolución. A ello se suma el “notable incremento del presupuesto y del número de solicitudes registradas en esta convocatoria”. “Estamos ante una convocatoria histórica: el presupuesto prácticamente triplica el de años anteriores y el número de solicitudes se ha duplicado, lo que implica una mayor carga administrativa y, por tanto, más tiempo de tramitación”, apunta.
El secretario autonómico insiste en que el proceso continúa dentro de los plazos previstos. “El plazo de presentación finalizó en noviembre y el periodo estimado de resolución es de cuatro meses, por lo que estamos en los márgenes habituales de este tipo de convocatorias. Curiosamente, en convocatorias anteriores, con menos presupuesto pero plazos similares, Carles Peris guardó silencio cómplice”, afirma.
Tejedo pone en valor el esfuerzo presupuestario del Consell para reforzar el apoyo a la incorporación de jóvenes al campo. Señala que la última convocatoria socialista se resolvió por 8 millones y que ahora se han convocado 29, con una prima básica que pasa de 30.000 euros a 40.000, y una ayuda máxima que alcanza los 80.000 euros.
“Lo verdaderamente relevante es que nunca antes se había destinado tanto presupuesto ni se había alcanzado un número tan elevado de jóvenes beneficiarios. Este es un compromiso firme con el relevo generacional en el campo valenciano”, remarca.
Finalmente, lamenta que algunas organizaciones centren el debate en reproches “en lugar de reconocer el importante avance que supone esta convocatoria y las restantes para modernización, replantación, etc. para el futuro del sector agrario en la Comunitat Valenciana”.