Ampliación | Pescadores se movilizan en A Coruña contra los nuevos controles de la UE ante la Delegación del Gobierno

La flota de bajura de A Coruña para y se manifiesta contra el nuevo Reglamento Europeo de Control de la Pesca ante la Delegación del Gobierno.

4 minutos

Ampliación | Pescadores se movilizan en A Coruña contra los nuevos controles de la UE ante la Delegación del Gobierno

Publicado

4 minutos

Pescadores procedentes de distintos puertos de la provincia de A Coruña se han concentrado este lunes por la mañana en la ciudad herculina para mostrar su rechazo a los recientes controles impuestos por la UE a los buques de más de 12 metros, en una jornada en la que han llevado sus protestas hasta la sede de la Delegación del Gobierno.

La flota gallega de bajura ha decidido parar la actividad este lunes como señal de protesta frente a estas nuevas exigencias, coincidiendo con una reunión convocada en Madrid por la Secretaría General de Pesca con las cofradías, y con la amenaza sobre la mesa de mantener los barcos amarrados de manera indefinida.

La jornada de movilización arrancó a las 11,00 horas con una concentración en O Parrote, donde se lanzaron petardos y se encendieron bengalas. A la zona se acercó alrededor de una veintena de embarcaciones de bajura que hicieron sonar sus bocinas para evidenciar su malestar. En algunos de estos barcos colgaban pancartas con lemas como “Leyes imposibles nos hunden”.

Más tarde, hacia las 12,20 horas, un grupo de marineros se desplazó hasta la Delegación del Gobierno, donde hicieron ruido con silbatos y cacerolas y exhibieron nuevas pancartas con mensajes como “En loita”.

El origen del conflicto está en la entrada en vigor, el pasado 10 de enero, de varias obligaciones incluidas en la aplicación del nuevo Reglamento Europeo de Control de la Pesca, que el sector considera “imposible” de asumir. Entre ellas figuran el cuaderno de pesca electrónico, el pesaje a bordo de las capturas con un margen de error del 20% o la obligación de comunicar la llegada a puerto con cuatro horas de antelación.

Críticas del sector a las nuevas obligaciones

En declaraciones a los medios en O Parrote, el patrón mayor de la cofradía de Ferrol, Gustavo Chacartegui, ha advertido de que “el sector ya no aguanta más”. “No hay producción, baja el consumo y no bajan el IVA del pescado, por lo cual la gente cada vez consume menos y a mayores nos complica más la situación”, censura.

Señala que las tripulaciones reducidas no pueden asumir la carga burocrática que se les exige. “No puede ser es que nos conviertan en oficinas andantes, barcos de una o dos personas, por ejemplo, como es el caso de Ferrol. No hay manera humana de llevar ese control que nos piden”, se queja.

Como ejemplo, apunta que los marineros no pueden avisar “cuatro horas” antes de la llegada a puerto porque el trayecto completo del barco dura “menos”. “Nosotros no nos negamos al control, pero el control lógico”, afirma. “Lo que pedimos es que nos dejen trabajar”, agrega.

En relación con el pesaje a bordo, explica que un barco de bajura de la zona de A Coruña captura “pescado variado”, desde salmonetes hasta pintos o maragotas, lo que hace “inviable” pesar todas las especies antes de atracar. Relata que en un simulacro reciente, la embarcación terminó afrontando 30.000 euros de sanción por pesar de forma incorrecta 10 especies. “Tendríamos que llevar otra embarcación auxiliar para llevar un oficinista con todo lo que nos exige”, sostiene.

Subraya que “el problema es que nos exigen el trabajo a bordo y es inviable”. A su juicio, los barcos de altura que faenan en el Gran Sol, con mareas de varios días, tienen más margen para cumplir estas normas, pero “en Ferrol no hay ningún barco, por ejemplo, que lleve tres tripulantes y uno se tiene que “destinar al pesaje”, además de las dificultades propias del mar en Galicia.

“Ya no se podía sobrevivir antes, ahora menos, porque lo que hacen es complicar más el trabajo”, resume Chacartegui, que interpreta estas medidas como un intento de acabar con la pesca artesanal en España.

Por su parte, el patrón mayor de la cofradía de Corme, Roberto Vidal, sostiene que “esta es la destrucción de la pesca”, ya que “no va a haber ningún barco en España que se pueda adaptar a esta normativa”. “El otro día entró un barco en Burela que en 12 especies que entró en puerto, las 12 estaban mal apuntadas, con 36.000 euros de multa”, explica.

En la misma línea, la vicepresidenta tercera de la Mujer de la Federación Nacional de Cofradías, Amalia González, llegada desde Camariñas, avisa de que habrá “paro indefinido hasta que entren en razón”.

Reclamaciones políticas y presencia institucional

Al inicio de la protesta, el diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, ha reclamado ante los medios que el Gobierno apruebe “una moratoria” en la aplicación de estas normas mientras no se introduzca una “flexibilización” del reglamento.

Acompañado por el portavoz del BNG en el Ayuntamiento de A Coruña, Francisco Jorquera, Rego ha cargado contra un reglamento “hiperregulador”, “ajeno a la realidad de la pesca artesanal gallega y pensado para grandes buques industriales”.

“No se puede pretender que quien está pescando esté al mismo tiempo cubriendo diarios electrónicos, haciendo comunicaciones constantes y pesajes exactos en condiciones imposibles” subraya. Además, advierte de que el problema que ahora afecta a la flota de más de 12 metros podría extenderse, a partir de 2030, a las embarcaciones de menos de nueve metros, que son mayoría en Galicia.

En el arranque de la concentración, en el entorno de la estatua de la Virxe do Carme, también se ha podido ver al presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, el popular Martín Fernández Prado. La movilización ha estado vigilada por efectivos de la Policía Local y de la Policía Nacional.