Pescadores procedentes de distintos puntos de la provincia de A Coruña se han concentrado este lunes en la ciudad herculina para rechazar los nuevos controles impuestos por la UE a los barcos de más de 12 metros, en una jornada en la que han llevado su protesta hasta la sede de la Delegación del Gobierno.
La flota gallega de bajura ha decidido permanecer amarrada este lunes como muestra de rechazo a estas exigencias, coincidiendo con una reunión convocada en Madrid por la Secretaría General de Pesca con las cofradías, bajo la amenaza de que el amarre pueda prolongarse de forma indefinida.
La protesta arrancó a las 11,00 horas con una concentración en O Parrote, donde los asistentes hicieron sonar petardos y encendieron bengalas, mientras una veintena de embarcaciones de bajura se acercaban a la zona haciendo sonar sus bocinas en señal de descontento. En algunos barcos se podían leer pancartas como “Leyes imposibles nos hunden”.
Más tarde, alrededor de las 12,20 horas, un grupo de marineros se desplazó hasta la Delegación del Gobierno, donde continuaron la protesta con silbatos y cacerolas, portando pancartas con el lema “En loita”.
El origen del conflicto está en la entrada en vigor, el pasado 10 de enero, de las nuevas obligaciones derivadas del Reglamento Europeo de Control de la Pesca, que la flota considera “imposible” de asumir. Entre ellas figuran el diario de pesca electrónico, el pesaje a bordo de las capturas con un margen de error del 20% o la obligación de comunicar la llegada a puerto con cuatro horas de antelación.
“El sector ya no aguanta”
En declaraciones a los medios en O Parrote, el patrón mayor de la cofradía de Ferrol, Gustavo Chacartegui, ha advertido de que “el sector ya no aguanta más”. “No hay producción, baja el consumo y no bajan el IVA del pescado, por lo cual la gente cada vez consume menos y a mayores nos complica más la situación”, censura.
Denuncia que “no puede ser es que nos conviertan en oficinas andantes, barcos de una o dos personas, por ejemplo, como es el caso de Ferrol. No hay manera humana de llevar ese control que nos piden”.
Como ejemplo, explica que los marineros no pueden avisar “cuatro horas” antes porque lleva “menos” la ruta del barco en total. “Nosotros no nos negamos al control, pero el control lógico”, afirma. “Lo que pedimos es que nos dejen trabajar”, agrega.
En relación con el pesaje, señala que un barco de bajura de la zona de A Coruña captura “pescado variado” —como salmonetes, pintos o maragotas—, por lo que considera “inviable” pesar todas las especies antes de entrar en puerto. Relata que en un simulacro reciente la embarcación se enfrentaba a 30.000 euros de sanción por pesar mal 10 especies. “Tendríamos que llevar otra embarcación auxiliar para llevar un oficinista con todo lo que nos exige”, sostiene.
“El problema es que nos exigen el trabajo a bordo y es inviable. Los barcos de altura que van al Gran Sol, que salen por semana, tienen más posibilidades”, expone, pero “en Ferrol no hay ningún barco, por ejemplo, que lleve tres tripulantes y uno se tiene que “destinar al pesaje”, unido a la situación del mar en Galicia.
“Ya no se podía sobrevivir antes, ahora menos, porque lo que hacen es complicar más el trabajo”, resume Chacartegui, que interpreta que se pretende acabar con la pesca artesanal en España.
Por su parte, el patrón mayor de la cofradía de Corme, Roberto Vidal, sostiene que “esta es la destrucción de la pesca”, ya que “no va a haber ningún barco en España que se pueda adaptar a esta normativa”. “El otro día entró un barco en Burela que en 12 especies que entró en puerto, las 12 estaban mal apuntadas, con 36.000 euros de multa”, explica.
En la misma línea, la vicepresidenta tercera de la Mujer de la Federación Nacional de Cofradías, Amalia González, llegada desde Camariñas, advierte de que habrá “paro indefinido hasta que entren en razón”.
Apoyo político del BNG a las reivindicaciones
Al inicio de la protesta, el diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, ha reclamado ante los medios que el Gobierno decrete “una moratoria” en la aplicación de estas obligaciones mientras no se introduzca una “flexibilización” en la normativa.
Acompañado por el portavoz municipal en el Ayuntamiento de A Coruña, Francisco Jorquera, Rego ha cargado contra un reglamento “hiperregulador”, “ajeno a la realidad de la pesca artesanal gallega y pensado para grandes buques industriales”.
“No se puede pretender que quien está pescando esté al mismo tiempo cubriendo diarios electrónicos, haciendo comunicaciones constantes y pesajes exactos en condiciones imposibles” subraya. Y avisa de que esta situación, que ahora afecta a la flota de más de 12 metros, se irá extendiendo progresivamente, a partir de 2030, a los barcos de menos de nueve metros, que son mayoría en Galicia.
En la concentración, en el entorno de la estatua de la Virxe do Carme, también se ha visto al presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, el popular Martín Fernández Prado. Agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional han supervisado en todo momento el desarrollo de la movilización.