La iniciativa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) para incorporar a la anguila europea al Catálogo Español de Especies Amenazadas, dentro de la categoría de “En peligro de extinción”, no ha logrado el apoyo imprescindible de las comunidades autónomas (CCAA) para poder elevarla a la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad.
Fuentes del Ministerio explican que, en la reunión de este martes del Comité de Flora y Fauna, los representantes autonómicos han vuelto a rechazar la propuesta por tercera ocasión, “desoyendo de nuevo el criterio científico y la evidencia del alarmante declive de la especie”. Aun así, las CCAA y Transición Ecológica han pactado la puesta en marcha de un grupo de trabajo específico entre el Gobierno central y los ejecutivos autonómicos.
Este nuevo foro servirá para estudiar con mayor detalle las causas del desplome de la población de anguila, revisar los efectos de los actuales planes de gestión —que deberán aportar tanto las administraciones regionales como la estatal— y valorar nuevas medidas de conservación. El objetivo es compartir datos técnicos, unificar diagnósticos y avanzar hacia decisiones conjuntas que contribuyan a la recuperación de la especie.
Según Transición Ecológica, Galicia, Asturias, Cantabria, Murcia, Comunidad Valenciana y Baleares se han posicionado en contra de la iniciativa. En cambio, Cataluña, Navarra, La Rioja, Extremadura, Aragón, Castilla León, Madrid, Castilla la Mancha, el País Vasco y Andalucía han supeditado su postura a la información adicional que se genere en el grupo de trabajo y al debate posterior en su seno.
El Ministerio sostiene que la propuesta buscaba reforzar la protección de la anguila ante el fuerte retroceso que arrastra desde hace décadas. “La situación de la anguila es preocupante y exige una respuesta coordinada y basada en la mejor evidencia científica disponible”, señalan desde MITECO.
Tras los intentos de 2020 y 2024, esta es la tercera vez que Transición Ecológica intenta elevar el grado de protección de la especie sin conseguir el respaldo de las CCAA, pese a que en las tres ocasiones el Comité Científico se ha pronunciado a favor de su inclusión en el Listado.
Transición Ecológica insiste en un nuevo intento
La vicepresidenta tercera y ministra del ramo ha asegurado este miércoles que no renuncia a su objetivo. “Lo hemos intentado tres veces, pero somos un ministerio que es resiliente, seguiremos intentándolo las veces que sean posibles, anclándonos en el rigor y el conocimiento científico”, ha remarcado.
En la misma línea, el secretario de Estado de Medioambiente, Hugo Morán, ha avanzado que Transición Ecológica se encamina “a una cuarta oportunidad” para reforzar la protección de la anguila, “en este caso mediante un proceso que las comunidades autonómas han considerado razonable que es el de hacer una apuesta en común previa con las autoridades de pesca, de tal manera que en un plazo de tiempo lo más breve posible estemos en condiciones de volver a plantear de nuevo la protección de la anguila”.
Morán ha recalcado que el refuerzo de la protección “no se trata en ningún caso de un debate político, como en algunos ámbitos se ha pretendido trasladar”, sino “de estar con la ciencia o estar contra la ciencia”.
“En este caso el Ministerio lo tiene claro. Una vez más creemos que con la ciencia podemos seguir colaborando en una política de desarrollo sostenible para el país y contra la ciencia lo único que vamos es probablemente a extinguir algunas de las posibilidades de desarrollo económico que nuestro país tiene, con lo cual vamos a volver a intentar de nuevo salvar a la anguila frente a quienes consideran que no merece la pena”, ha concluido.
Cataluña defiende que “se haya impuesto el sentido común”
El director de Política Marítima y Pesca Sostenible de la Generalitat catalana, Antoni Espanya, ha realizado “una valoración positiva” a Europa Press por el hecho de que la propuesta no haya prosperado. “(Estamos) satisfechos que se hayan impuesto el sentido común y de aquí unos años volveremos a evaluar, cuando tuviéramos datos científicos fiables, valoraremos si realmente la población tiene una tendencia a la baja y qué medidas estructurales se pueden aplicar”, ha señalado.
Ha insistido en que el mal estado de la anguila no se explica por la actividad pesquera, sino por “causas estructurales” como la regulación de la mayoría de los ríos por los que remonta, la degradación de algunos hábitats o la presencia de nuevos depredadores, entre ellos el cangrejo azul en el delta del Ebro.
De forma más general, ha apuntado que no existen datos “objetivos” que permitan determinar la tendencia actual de la población de esta especie y ha recordado que la comunidad dispone de planes de gestión de la anguila validados por la Comisión Europea.
“Evidentemente una prohibición unilateral en este caso de España cuando estamos hablando de una especie que tiene un stock único en el Atlántico y en el Mediterráneo y que países vecinos como Portugal, Francia e Italia la continuarán pescando tampoco tenía muy sentido. Si se tiene que hacer algún tipo de actuación, debería ser en el marco del Mediterráneo o en el marco de la Unión Europea (UE) y hacer una regulación genérica”, ha subrayado.
Galicia califica la propuesta de “estéril”
La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha explicado que votó “expresamente en contra” de la propuesta, “tumbando así la iniciativa del Gobierno de prohibir la pesca de esta especie”. A su entender, la medida “no se basa en datos científicos y no tiene en cuenta el impacto socioeconómico, ni la normativa que regula esta pesquería”.
También ha advertido de que se trataría de una iniciativa “estéril”, que “simplemente llevaría a la prohibición de pesca en España, en Galicia, mientras en otros territorios limítrofes como puede ser Francia o Portugal, podrían seguir pescándola y comercializándola”.
La Xunta, ha añadido, continuará participando en el grupo de trabajo creado, aportando la información necesaria “para defender los intereses del sector”.
Las alegaciones del Gobierno gallego sostienen que la pesca profesional de anguila, tanto en aguas marítimas como de transición, se desarrolla bajo un marco regulatorio específico “para conseguir la protección y la recuperación de la especie en toda Europa”, por lo que “el declive no está vinculado al tipo de captura, sino a causas estructurales ampliamente documentadas por la comunidad científica”, según fuentes de la Consellería.
Por ello insisten en que la defensa de la biodiversidad “no puede construirse al margen del sector, sin hacerlo partícipe de la solución”.