Apag Extremadura Asaja avisa de graves pérdidas en el campo por la cadena de temporales de lluvia y viento

Apag Extremadura Asaja advierte de daños crecientes en olivar, cereal, ganadería y regadíos por la sucesión de temporales de lluvia y viento en la región.

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La organización profesional agraria Apag Extremadura Asaja ha vuelto a poner el foco en las importantes pérdidas que van a soportar distintos sectores del campo extremeño como consecuencia de la sucesión de episodios de lluvias intensas y fuertes rachas de viento.

En la actualidad, la entidad está realizando una valoración detallada de los daños y de la merma de ingresos que las últimas borrascas están ocasionando en numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas repartidas por toda la región.

Según advierte la organización, tras los temporales ya registrados y ante la previsión de que continúen las precipitaciones en los próximos días, las pérdidas en el sector agrario comenzarán a hacerse “evidentes”.

Uno de los cultivos que más está sufriendo esta situación es el olivar, en especial en las áreas donde la campaña de recogida de aceituna se alarga más y todavía quedaban fincas por cosechar. La lluvia constante y el viento están provocando que gran parte del fruto acabe en el suelo, lo que supone una “pérdida directa” de producción para los agricultores.

La coyuntura es “igualmente preocupante” en las zonas cerealistas. En muchas comarcas aún no ha sido posible concluir la siembra y, en las parcelas ya sembradas, sobre todo en terrenos llanos donde el agua se acumula, se anticipa un panorama de “pérdidas significativas” en los cereales de invierno.

“El sector ganadero tampoco es ajeno a esta situación. El elevado grado de humedad está generando distintos problemas sanitarios y de manejo del ganado, con el consiguiente aumento de costes y riesgos para las explotaciones, que ya venían atravesando una situación complicada”, ha apuntado la organización agraria en nota de prensa.

Asimismo, Apag Extremadura Asaja ha subrayado que, en las áreas de regadío, el exceso de agua hará “muy difícil” organizar las rotaciones y elegir los cultivos para las próximas siembras, lo que acarreará nuevos retrasos, como ya sucedió en campañas pasadas, y “inevitablemente se traduce en pérdidas de cosecha también en las zonas de riego”.

Ante este contexto, la organización agraria reclama a las administraciones una mayor “flexibilidad”, tanto en el ecorregimen de rotación, de forma que no sea obligatoria la siembra de un 5 por ciento de leguminosas, como en los plazos de reestructuración y reconversión del viñedo, sobre todo en aquellos expedientes en los que las labores no han podido realizarse por motivos meteorológicos.