El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación ha puesto en marcha un plan integral dotado con más de 3 millones de euros para hacer frente a los efectos de la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC), justo cuando se cumple un mes desde la detección del primer foco en Aragón.
El consejero en funciones, Javier Rincón, ha resaltado la labor desarrollada por su departamento, que ha calificado como “excelente y en tiempo récord”, subrayando la rapidez con la que se han activado las medidas para frenar la enfermedad y salvaguardar al sector. También ha incidido en que las compensaciones previstas son “razonables y acordes al impacto sufrido por los ganaderos.
El objetivo desde el primer momento ha sido actuar con la máxima rapidez para contener la enfermedad y dar certidumbre a las explotaciones”, ha señalado Rincón.
El programa contempla tanto indemnizaciones directas como actuaciones sanitarias, logísticas y de control, con la finalidad de contener la enfermedad, asegurar la sanidad animal y reducir al mínimo las consecuencias sobre las explotaciones afectadas.
Más de 800.000 euros en indemnizaciones a ganaderos
En el bloque de ayudas económicas, sobresalen las compensaciones por sacrificio obligatorio de reses a los dos ganaderos de Borrastre (Fiscal, Huesca), por un importe global que rebasa los 800.000 euros.
Como elemento diferencial respecto a Cataluña, la orden incorpora una mejora en la tasación de los animales nacidos en los últimos cinco años, lo que incrementa la cuantía que perciben las explotaciones afectadas “en el 25% con respecto a las indemnizaciones de la comunidad vecina” ha concluido.
A estas cantidades se añaden los gastos asociados a la gestión sanitaria de la crisis. Entre ellos figuran los derivados de la destrucción de animales, el transporte, la gestión de cadáveres y de materiales potencialmente contaminados, así como el traslado de los insumos necesarios para la operativa, con partidas que se estiman en casi 90.000 euros.
Uno de los ejes básicos del plan es la ampliación de la campaña de vacunación, que supone una inversión próxima a 800.000 euros, debido a la necesidad de revacunaciones continuas para mantener la eficacia sanitaria, a lo que se añaden medidas de refuerzo de la bioseguridad, con la compra de material como agujas, calzas y monos.
El dispositivo incorpora, además, relevantes actuaciones de prevención y control, como la adquisición de arcos de limpieza y desinfección portátiles, así como la elaboración de un tutorial de medidas de bioseguridad para el ganado vacunado, orientado a reforzar la información y la formación del sector, con un coste cercano a 180.000 euros.
El plan prevé igualmente un notable refuerzo de los recursos humanos. Por un lado, se ha contratado personal específico para supervisar las vacunaciones, vigilar las zonas perimetrales y realizar la toma de muestras, con un coste estimado de 750.000 euros, en línea con las exigencias de la normativa europea.
A todo ello se añaden otras iniciativas, como la señalización sanitaria del territorio, la organización de jornadas informativas y el refuerzo de la logística necesaria para gestionar la crisis.
El consejero Javier Rincón ha reclamado también la implicación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para fijar un criterio uniforme en todo el Estado: “Es necesario que exista un criterio nacional que garantice igualdad de trato para todos los ganaderos, independientemente del territorio”.
Al mismo tiempo, ha defendido el alcance del plan impulsado por el Ejecutivo autonómico: “Estamos poniendo todos los recursos necesarios para proteger al sector ganadero aragonés y frenar la propagación de la enfermedad con todas las garantías sanitarias”.
En su conjunto, el plan evidencia una reacción ágil, coordinada y firme por parte del Gobierno de Aragón, que sitúa como prioridad la protección del sector ganadero y la recuperación de la actividad en las áreas afectadas.