Aragón y Extremadura están poniendo en marcha modelos agrarios innovadores que buscan compatibilizar la producción agrícola con la conservación de la biodiversidad en espacios incluidos en la Red Natura 2000, dentro del proyecto LIFE Agroestepas Ibéricas. La iniciativa, impulsada por SEO/BirdLife en colaboración con organizaciones agrarias, administraciones y centros de investigación, pretende definir prácticas extrapolables que puedan incorporarse a las políticas de agricultura y desarrollo rural.
El programa se orienta a aplicar medidas agroambientales en explotaciones de Aragón, Extremadura y la región portuguesa de Alentejo, con la finalidad de frenar el retroceso de aves agroesteparias como el sisón común, la avutarda o el aguilucho cenizo, cuyas poblaciones han disminuido de forma notable en las últimas décadas.
Un elemento central del proyecto son los acuerdos de custodia del territorio, mediante los cuales agricultores y propietarios se adhieren voluntariamente a prácticas respetuosas con la fauna y la flora. Estos convenios contemplan asesoramiento técnico por parte de SEO/BirdLife y compensaciones económicas destinadas a asegurar la viabilidad de las explotaciones que participan.
En Aragón, seis fincas piloto están probando este enfoque en algunas de las áreas esteparias más singulares de la comunidad, entre ellas la ZEPA de Estepas de Monegrillo y Pina y la ZEPA de La Retuerta y Saladas de Sástago.
Recuperar usos agrarios tradicionales para salvar especies
Entre las actuaciones principales figura la siembra de alfalfa con semillas no tratadas, evitando el empleo de productos químicos que puedan resultar nocivos para la fauna silvestre. Además, las parcelas permanecen sin laboreo durante cinco años, lo que contribuye a crear hábitats estables que facilitan la alimentación, el refugio y la reproducción de las aves.
Durante ese periodo, solo se autoriza el manejo mediante siega o pastoreo entre octubre y marzo, fuera de la época reproductora. Con ello se recuperan pautas agrarias tradicionales que, históricamente, han favorecido la biodiversidad de las agroestepas.
Los responsables del proyecto recuerdan que la intensificación agrícola, el uso de agroquímicos y la reducción de los barbechos figuran entre las causas del declive de estas especies, por lo que consideran imprescindible promover medidas que permitan revertir esta situación.
El coordinador del proyecto, Marcelino Cardalliaguet, ha señalado que "existe un gran interés en el sector", ya que estas prácticas están demostrando que "es posible compatibilizar la rentabilidad agraria con la conservación de la biodiversidad, trabajando de la mano con el sector agrícola".
Asimismo, ha subrayado que la implicación de agricultores y ganaderos resulta clave para asegurar el futuro de estas especies y de los paisajes agroesteparios, al tiempo que ha defendido que la Política Agraria Común (PAC) debe incentivar este tipo de prácticas.
El proyecto LIFE Agroestepas Ibéricas cuenta con cofinanciación de la Unión Europea a través del programa LIFE Naturaleza y con la participación de entidades como ASAJA, la Junta de Extremadura, el Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura (CICYTEX) o la Universidad de Oporto, entre otros socios.
Las intervenciones se desarrollan en distintas zonas protegidas de España y Portugal, consolidando un modelo de cooperación internacional que persigue integrar la protección de la biodiversidad en la actividad agraria y avanzar hacia un medio rural más sostenible.