Asaja Alicante aplaude las lluvias: alivio para el secano y menos riego en cítricos

Asaja Alicante destaca que las últimas lluvias mejoran el secano, favorecen olivar, cerezo y cereal y permiten reducir de forma notable el riego en cítricos.

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Asaja Alicante ha valorado muy positivamente las precipitaciones registradas en la provincia en los últimos días, ya que, según ha indicado la organización agraria, con ellas “mejoran las previsiones del secano”, en explotaciones de almendro, olivar y cerezo, y además “ahorran riegos en los cítricos”.

En el Camp d'Elx, los datos de las estaciones meteorológicas situadas en las pedanías recogen 59 litros por metro cuadrado (l/m2) en Algorós, 71 en Derramador y 68 en Valverde. Se trata de una lluvia que “viene muy bien para toda la hortaliza de invierno en esta fase, sobre todo a la alcachofa, que está en el final de su campaña”, y que le proporciona “calibre y calidad”, tal y como detalla el presidente de Asaja Elche, Pedro Valero.

El responsable local de la entidad ha señalado que la combinación de humedad y temperaturas frescas resulta “ideal” para el conjunto de hortalizas, como brócoli, coliflor o habas. No obstante, ha matizado que “el exceso de agua produce retrasos en la recolección y dificulta el acceso a caminos rurales”.

Valero también ha advertido de que “estas lluvias pueden ser contraproducentes para aquellos agricultores del Camp d'Elx que tenían previsto realizar ahora sus plantaciones de cultivos de verano” como el melón, ya que el barro impedirá la entrada de la maquinaria y obligará a “esperar unos días para realizar las siembras”.

En relación con los cítricos, aunque en este tipo de suelo “cuesta más” que el agua se infiltre que en las parcelas de hortalizas, el presidente de Asaja Alicante y productor de limones, naranjas y pomelos en Torremendo (Orihuela), José Vicente Andreu, ha subrayado que las lluvias, sumadas a un invierno “generoso”, le han permitido “reducir el 80 por ciento del riego y, en algunas parcelas, directamente lleva sin regar desde el mes de octubre”, según recoge la organización en un comunicado.

En el municipio de Los Montesinos, uno de los puntos de la Vega Baja donde más precipitación se ha acumulado en las últimas horas, los agricultores de las fincas con mayor saturación de agua confían en “que el sol y el viento sequen rápido la tierra” y en que el drenaje “se desarrolle con normalidad”.

Impacto en olivar, cerezo y cereal

Para el olivar, Asaja Alicante destaca que el agua de lluvia es “extraordinariamente buena en este preciso momento del año, pues los árboles abandonan el reposo invernal para dar paso a los primeros botones florales, que pueden convertirse, en el mejor de los caos, en la flor que dará paso a la aceituna”. “A finales de marzo o principios de abril, en las axilas de las hojas de las ramas nacidas el año anterior, comienzan a desarrollarse esos botones”, precisa la entidad.

El responsable del cultivo del olivo en Asaja Alicante, Hugo Quintanilla, ha incidido en que, “si hay recursos hídricos suficientes y no hace demasiado calor, estos tienen muchas opciones de convertirse en la flor que se abrirá a mediados de mayo, para su posterior cuajado que dará paso a la aceituna”. De este modo, se puede considerar que “estas lluvias mejoran las perspectivas de producción de la próxima campaña del olivar”.

En la Hoya de Castalla (Ibi, Onil, Castalla y Tibi), zona de tradición cerealista, se han registrado 78,8 l/m2, un aporte hídrico que “viene estupendamente en la fase de enraizamiento de la planta del cereal”, según la organización agraria.

Sobre estas lluvias, el agricultor de la zona Pepe de la Asunción se muestra “positivo” y reconoce que, si en abril se registran algunas precipitaciones adicionales, “se cubrirán, más o menos, los gastos de la campaña”.

Del mismo modo, Asaja Alicante recuerda que las lluvias de finales de invierno y comienzos de primavera (febrero-marzo) suelen ser “bastante importantes” para el cerezo en la provincia, ya que coinciden con momentos “clave” del árbol, como la salida del reposo, el hinchado de yemas y el inicio de la floración.

La asociación añade que “el cultivo de uva de mesa agradece el agua caída ya que aporta humedad profunda al suelo tras el invierno y permite que las raíces tengan reserva para la brotación, ahorrando algún riego”, y recalca que estas precipitaciones “mejoran el desarrollo futuro de los racimos y reducen las necesidades de riego”.

Efectos sobre el almendro y el resto del secano

En lo que respecta al almendro, el agricultor de la zona José Daniel Rodríguez ha indicado que las plantaciones se encuentran “en la fase de floración, por lo que no es muy bueno para el cuaje, porque las humedades pueden llegar a producir hongos”.

“Para el desarrollo de una buena floración es necesario que en los próximos días haga sol y tiempo seco para que las abejas puedan polinizar. En definitiva, la totalidad de los cultivos de secano reciben de forma beneficiosa estas lluvias”, concluyen desde Asaja Alicante.