Asaja Alicante y la Comunidad General de Riegos de Levante Margen Izquierda del Segura han suscrito este lunes un convenio de colaboración con el objetivo de intensificar su cooperación en la “defensa” del sector agrario y del agua en la provincia, además de optimizar la atención y los servicios dirigidos a agricultores, ganaderos y regantes.
El pacto fija un marco estable de trabajo conjunto para poner en marcha actuaciones concretas que impulsen el desarrollo agrario del Camp d'Elx, una de las áreas agrícolas “más representativas” de la provincia, tal y como ha subrayado la asociación en un comunicado.
El presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, ha remarcado que esta alianza supone “una sinergia con mucho potencial”, ya que la nueva oficina está, según ha indicado, “tan bien ubicada” que facilita ir de la mano en el “servicio integral” que ofrecen a los agricultores y en “la reivindicación del agua”.
Entre los principales “compromisos”, Andreu ha puesto el acento en el refuerzo de la atención y los servicios a agricultores y regantes mediante la cesión, por parte de Riegos de Levante, de un espacio en sus instalaciones para instalar una nueva sede de Asaja en Elche (Alicante), en el Parque Agroalimentario.
Este despacho se sitúa junto a las oficinas de Riegos de Levante, lo que permitirá “acercar el asesoramiento y la gestión administrativa al sector productivo”. Además, estará disponible para cualquier agricultor que lo requiera, de lunes a viernes en horario de mañana y tarde.
Del mismo modo, ambas organizaciones se han comprometido, según la asociación, a coordinarse en la defensa del agua para la provincia, “una reivindicación histórica del campo alicantino y un elemento esencial para garantizar la viabilidad de la agricultura en un territorio caracterizado por la escasez hídrica”.
En esta línea, el presidente de la comunidad de regantes, Roque Bru, ha afirmado que “no hay mejor emplazamiento que este”, puesto que los agricultores cuentan en un mismo punto con “el agua de Riegos de Levante y los servicios de Asaja Alicante”.
El acuerdo también prevé la cooperación en ámbitos estratégicos como la modernización del regadío, la formación y cualificación profesional agraria, la prestación de servicios de asesoramiento técnico especializado y la tramitación de ayudas y subvenciones, así como el impulso de proyectos ligados a la sostenibilidad y a la protección del medio ambiente.
Dos entidades clave para el campo alicantino
Este convenio une a dos entidades con “una sólida trayectoria en la defensa de agricultores y ganaderos”. Por un lado, Asaja Alicante es “la principal organización profesional agraria de la provincia” y desde hace más de cuarenta años “representa los intereses de sus asociados”.
La organización ha destacado que centra su labor en “la defensa del agua, la rentabilidad de las explotaciones y la modernización del sector”, además de ofrecer servicios de asesoramiento técnico, formación, gestión de ayudas y acompañamiento administrativo “a miles de profesionales del campo”.
Por otro lado, la Comunidad General de Riegos de Levante Margen Izquierda del Segura es “una de las entidades de regantes más relevantes del sureste español y de las más grandes de Europa”. Ha desplegado una “compleja” red de infraestructuras hidráulicas que hace posible regar “decenas de miles de hectáreas” en municipios como Elche, Crevillent y Orihuela, contribuyendo así al desarrollo agrícola provincial.
Actualmente, la comunidad de regantes administra “alrededor de 25.000 hectáreas de cultivo y miles de usuarios” y promueve proyectos de modernización, digitalización y eficiencia energética en el regadío para asegurar “un uso sostenible del agua”.
“Colaboración histórica” y defensa del agua
Con este acuerdo, Asaja Alicante y Riegos de Levante Margen Izquierda persiguen consolidar su “colaboración histórica” y su “compromiso” con “el futuro del campo alicantino, especialmente en materia de agua”.
Ambas partes coinciden en la “necesidad” de trabajar conjuntamente por “la garantía de recursos hídricos suficientes, la defensa incondicional del aporte del trasvase Tajo-Segura y la puesta en marcha del Vertido Cero”, además de avanzar en “la modernización de las explotaciones, la sostenibilidad ambiental y la mejora de la competitividad de la agricultura”.