Asaja Aragón ha reclamado a las distintas administraciones que se supriman los aranceles que gravan los fertilizantes importados, con la intención de aliviar el fuerte incremento de los costes de producción que están soportando los agricultores. La organización agraria ha manifestado su inquietud por el notable encarecimiento de estos insumos y de los carburantes agrícolas en las últimas semanas, una escalada que vincula en gran medida con la actual tensión geopolítica y bélica en la zona del Golfo.
Según la organización, este contexto internacional vuelve a introducir un elevado nivel de incertidumbre en el sector primario y está generando un aumento muy acusado en el precio de elementos básicos para la actividad agraria. Entre ellos, subrayan el papel de los fertilizantes, considerados imprescindibles para mantener la productividad de los cultivos y la viabilidad económica de numerosas explotaciones.
Desde Asaja Aragón sostienen que la retirada de los aranceles a estos productos contribuiría a mitigar, al menos en parte, el impacto económico que la coyuntura internacional actual está provocando en el campo. A su entender, esta decisión ayudaría a amortiguar la escalada de costes que están afrontando los agricultores en un momento especialmente sensible de la campaña agrícola.
La organización agraria recuerda que muchos productores se encuentran ahora en plena fase de abonado de los cereales de invierno y en los trabajos de preparación de los cultivos de verano, de modo que la subida del precio de los fertilizantes irrumpe en un punto clave del calendario agronómico.
Este escenario coincide, además, con una campaña ya condicionada por diversos factores de incertidumbre. Asaja ha remarcado que el acuerdo comercial con Mercosur y las dificultades para dar salida al cereal están distorsionando el funcionamiento del mercado. En este marco, explican, las operaciones de venta de cereal han sido muy limitadas y, en numerosos casos, los agricultores se han visto forzados a desprenderse de su producción a precios bajos para poder colocar las cosechas.
La organización ha avisado de que el incremento del coste de los fertilizantes supone “una grave estocada” para la rentabilidad de las explotaciones, ya que eleva todavía más unos costes de producción que ya eran elevados en un contexto de ingresos menguantes para el sector.
Preocupación por el encarecimiento del gasóleo agrícola
Asaja Aragón ha expresado igualmente su preocupación por la subida del precio de los carburantes en depósito, y en particular del gasóleo agrícola. Este combustible resulta esencial para el funcionamiento de la maquinaria empleada en las labores del campo y su encarecimiento vuelve a tensionar la rentabilidad de muchas explotaciones.
El alza del gasóleo se suma a la escalada general de costes que el sector agrario viene arrastrando en los últimos años, lo que complica aún más la situación económica de agricultores y ganaderos, según han expuesto desde la organización.
En este contexto, ASAJA Aragón ha advertido de que un empeoramiento o una prolongación del conflicto en la zona del Golfo podría derivar en efectos todavía más negativos para el campo. Ha alertado de que una mayor escalada de la tensión geopolítica encarecería aún más los insumos necesarios para la producción agraria, poniendo en riesgo la viabilidad de las explotaciones y, con ello, la obtención de cosechas fundamentales para la economía de agricultores y ganaderos aragoneses.
Asimismo, la organización ha recordado que tanto la Unión Europea como España mantienen una fuerte dependencia exterior en productos clave para la fertilización. Esta vulnerabilidad hace que el sector agrario sea especialmente sensible ante cualquier crisis internacional que altere el suministro o el precio de estos insumos.
Ante este panorama, Asaja Aragón ha reiterado la urgencia de reforzar políticas públicas que aseguren la seguridad alimentaria y permitan a los agricultores producir en un entorno de mayor estabilidad y rentabilidad. “La producción de alimentos es estratégica para la sociedad y para la economía”, han apuntado, y han insistido en que esta actividad no puede quedar comprometida por el incremento de los costes de producción.