La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) ha recibido con “cautela” el acuerdo de libre comercio cerrado entre la Unión Europea y la India, pero subraya que la exclusión de los productos agrícolas “más sensibles” se debe de forma directa a la presión ejercida por las recientes movilizaciones del campo europeo en Bruselas y Estrasburgo, según recoge en un comunicado.
Este nuevo marco comercial abre la puerta a oportunidades específicas para determinados sectores, entre ellos el del vino y el aceite de oliva, que se beneficiarán de una rebaja notable de unos aranceles que hasta ahora superaban el 150% en el caso del vino y el 45% en el del aceite de oliva.
La organización agraria reconoce el valor estratégico de acceder a un mercado de más de 1.400 millones de consumidores, especialmente relevante para producciones con alto valor añadido.
No obstante, Asaja recalca que varios productos especialmente sensibles para la agricultura europea, como el arroz, el azúcar, el tabaco, la carne de vacuno y las aves, han quedado excluidos de las concesiones comerciales previstas.
El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, ha confirmado que estos productos seguirán protegidos, una línea roja que la organización consideraba “ imprescindible” para evitar “impactos graves” en sectores clave del campo español.
Asaja sostiene que este cambio de rumbo evidencia que la movilización del sector da resultados y que solo mediante la presión y la unidad se puede impedir que la agricultura vuelva a convertirse en moneda de cambio en los grandes acuerdos comerciales.
En esta línea, la organización se mantendrá “vigilante” para que las exclusiones vayan acompañadas de cláusulas de salvaguardia efectivas, una reciprocidad real en materia fitosanitaria y controles estrictos en los puntos de entrada.
“Desde Asaja advertimos de que este cambio de enfoque debe ir acompañado de hechos concretos”, han reiterado, insistiendo en que estará “vigilante” para que los controles en frontera sean “reales y eficaces”, especialmente tras conocerse que, según un informe interno de la Comisión Europea, solo se controla de forma física el 0,0082% de las importaciones agroalimentarias.
Asimismo, la organización reclama que se garantice el respeto estricto a los Límites Máximos de Residuos (LMR) y que se impida la entrada en la Unión Europea de productos tratados con sustancias que están prohibidas para los agricultores europeos.