Asaja Ciudad Real alerta del abandono del regadío y de la criminalización injusta del campo en la provincia

Asaja Ciudad Real denuncia la falta de inversiones en regadío, los recortes de agua y la criminalización pública de los agricultores de la provincia.

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La Asociación Agraria-Jóvenes Agricultores (Asaja) de Ciudad Real ha levantado hoy la voz, coincidiendo con la clausura del 16 Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, para denunciar el abandono "sistemático" del regadío en la provincia, la "falta absoluta" de inversiones en infraestructuras hidráulicas y la "creciente criminalización" que, a su juicio, sufren los agricultores y regantes, "a los que injustamente se está señalando como responsables de un problema que ellos llevan décadas intentando resolver con esfuerzo propio".

En un comunicado, la organización agraria sostiene que los regantes de Ciudad Real han cumplido con todas las exigencias planteadas "sin apoyo real" por parte de la Administración. Recuerdan que "han cambiado cultivos, han renunciado a producciones tradicionales como la remolacha, la alfalfa, el pimiento o el maíz, han sido pioneros en la modernización del riego y han invertido millones de euros de su propio bolsillo para hacer más eficiente cada gota de agua".

Sin embargo, reprochan que "mientras tanto, la Administración ha permanecido instalada en la inacción más absoluta. La realidad es contundente: el campo, la sociedad y las infraestructuras del país han evolucionado, pero la política hidráulica en Ciudad Real sigue anclada en el pasado, sin planificación seria ni inversiones estructurales".

El balance, según la organización, es el de una provincia con una agricultura de mera subsistencia y un falso regadío, con algunas de las dotaciones de agua más reducidas de España, que impiden hablar de viabilidad y obligan a una resistencia constante. "Y aun así, lejos de corregir esta situación, se sigue recortando agua a explotaciones que ya están al límite".

Asaja Ciudad Real recalca que no es posible seguir imponiendo "sacrificios infinitos" a un sector que, aseguran, ya ha ido más allá de sus posibilidades. Y subrayan que el problema no se limita a la escasez de recursos hídricos. "Lo más indignante es que, además, se nos señale públicamente con etiquetas como 'agricidas', 'esquilmadores' o incluso 'asesinos del campo'. Es una barbaridad injusta, ofensiva y profundamente desconocedora de la realidad agraria de esta provincia", lamentan desde la organización.

La asociación insiste en que los agricultores no son el origen del conflicto, sino la única parte que ha asumido compromisos efectivos. "Son quienes han invertido, quienes han modernizado sus explotaciones y quienes han garantizado durante décadas la producción de alimentos en condiciones cada vez más difíciles".

Recuerdan también que "mientras otros sectores han contado con inversiones, planificación y apoyo público continuado, el regadío de Ciudad Real ha sobrevivido a base de sacrificios privados y decisiones unilaterales que lo han ido asfixiando lentamente".

Ante este escenario, Asaja Ciudad Real reclama a todas las administraciones con competencias que se ponga fin de inmediato a los "recortes arbitrarios" de dotaciones, la aprobación de un plan hidrológico serio, realista y aplicable, "no declaraciones vacías", así como inversiones urgentes y de carácter estructural en obras hidráulicas. Piden, además, que se reconozca el regadío como un sector estratégico y no como un problema a reducir, y que se termine con la criminalización pública del campo.

La organización concluye advirtiendo de la gravedad del momento: "Esto no es una cuestión ideológica ni un debate técnico: es una cuestión de supervivencia. Si no se actúa ya, se estará condenando a miles de explotaciones a desaparecer. Y con ellas, se perderá empleo, riqueza, población y futuro para toda la provincia".