Asaja Córdoba ha instado a todos los ayuntamientos de la provincia a que apliquen la exención del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) de carácter rústico, “como medida urgente de apoyo al sector agrario ante los graves daños que está sufriendo el campo cordobés a causa de los últimos temporales”.
Según ha detallado la patronal agraria en un comunicado, “las intensas lluvias, acompañadas en muchos casos de fuertes rachas de viento, están provocando importantes pérdidas en explotaciones agrícolas y ganaderas, con daños directos en cultivos, infraestructuras agrarias, caminos rurales y sistemas de riego”. A ello se añade “la dificultad para acceder a las fincas y realizar labores esenciales, lo que agrava aún más la situación económica de los productores” agrarios.
En esta línea, Asaja Córdoba reclama igualmente “la implicación de la Diputación de Córdoba, a través de la puesta en marcha de acuerdos de colaboración y líneas de apoyo económico con los ayuntamientos, que permitan acometer de manera urgente la reparación y acondicionamiento de los caminos públicos municipales”.
La finalidad es asegurar que agricultores y ganaderos puedan llegar a sus explotaciones, “actualmente muy dificultado o incluso imposible en numerosos puntos de la provincia, tras los daños ocasionados por el temporal”.
Por todo ello, Asaja Córdoba pide para el conjunto de la provincia de Córdoba “la declaración de catástrofe natural ante la magnitud y extensión de los daños provocados” por los temporales. La organización agraria entiende que esta figura “es fundamental para activar ayudas extraordinarias, medidas fiscales y mecanismos de apoyo que permitan a los agricultores y ganaderos hacer frente a las pérdidas sufridas y recuperar la normalidad en sus explotaciones”.
Desde la organización agraria se ha subrayado que “los agricultores y ganaderos atraviesan un momento especialmente complicado, marcado por el incremento de los costes de producción, la inestabilidad de los mercados y la falta de rentabilidad en numerosas explotaciones”. En este escenario, Asaja Córdoba considera “imprescindible que las administraciones locales adopten medidas fiscales que contribuyan a aliviar la carga económica del sector”.
En consecuencia, “la rebaja del IBI de rústica es una herramienta eficaz y directa que está en manos de los ayuntamientos y que puede suponer un importante alivio para los profesionales del campo en un año especialmente duro”, confiando Asaja en “la sensibilidad y el compromiso de los consistorios con un sector clave para la economía y el empleo en el medio rural”.
Por último, la organización agraria ha recalcado que “el campo cordobés necesita apoyo real y medidas concretas”, y ha reiterado su voluntad de “colaborar con las administraciones locales para articular soluciones que ayuden a los agricultores y ganaderos a superar las consecuencias de este temporal y garantizar la continuidad de sus explotaciones”.