Asaja CyL alerta de que los ganaderos afrontan el esquileo “una vez más con pérdidas” por el bajo precio de la lana

Asaja CyL denuncia que el esquileo vuelve a generar pérdidas a los ganaderos por el bajo precio de la lana pese a la mayor demanda internacional.

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Asaja Castilla y León ha alertado de que los ganaderos de ovino de la Comunidad afrontarán en las próximas semanas el esquileo de sus rebaños, una labor imprescindible para el bienestar de los animales pero que desde hace años “solo reporta pérdidas para el sector”, ya que el coste de cortar y retirar la lana supera con creces lo que se ingresa por su venta.

La organización agraria reclama que el propio sector y las administraciones articulen medidas para que la lana vuelva a considerarse un subproducto con valor y no un residuo, aprovechando el contexto de mayor demanda internacional y la tendencia alcista de las cotizaciones, según detalla Asaja Castilla y León en un comunicado.

En esta campaña se percibe “alguna diferencia” en la tasación de las lanas, sobre todo en las de mayor calidad, aunque todavía no se ha cerrado un número de operaciones “significativo”, ha indicado la organización.

En cambio, el grueso de la lana generada en Castilla y León, procedente de razas de orientación lechera o cárnica como Assaf, castellana o churra, se paga a precios “casi simbólicos”, alrededor de cinco céntimos por kilo.

Asaja subraya que estas tarifas no cubren “ni de lejos” el coste del esquileo, que ronda 1,50 euros por animal, un gasto que deben asumir las más de 4.000 explotaciones de ovino existentes en la Comunidad.

Con los datos de cabaña ovina y una producción media de 2,3 kilos de lana por oveja, la organización calcula que en la presente campaña se recogerán unos 4,6 millones de kilos, lo que implicará un desembolso en esquileo superior a los 3,1 millones de euros.

En una explotación tipo, con unas 500 ovejas, el esquileo supondrá unos 800 euros de coste, mientras que por la lana apenas se ingresará “el ocho por ciento de lo gastado”.

Según Asaja, el mercado internacional de lana se muestra “algo más animado” por el aumento de la demanda de China, que compra principalmente a la gran potencia productora, Australia.

A ello se suma que algunos fabricantes textiles “buscan alternativas al poliéster”, un derivado del petróleo cuyo suministro se ve afectado por la actual crisis en Oriente Próximo.

En este contexto, la organización agraria recuerda que España podría incorporarse a esa oferta de lana, después de que a finales de 2025 se abriese de nuevo la vía para exportar a China, tras varios años de bloqueo por los casos de viruela ovina detectados con anterioridad.

Asaja considera “fundamental” que el Gobierno actúe para allanar el camino a las ventas al exterior, dado que existen “dos frentes abiertos”: uno para la lana de más calidad, destinada a prendas de vestir, y otro para el grueso de la producción, con distintos usos potenciales como la bioconstrucción, la fabricación de materiales aislantes o la regeneración de suelos.

La organización insiste en que encontrar salida para la lana es “muy importante” para garantizar la continuidad de la ganadería de ovino, cuyo porvenir califican de “muy complicado”, por el manejo “exigente” que requiere y el descenso del número de explotaciones en todas las provincias de Castilla y León en los últimos años.

El censo nacional de ovino sitúa a Castilla y León como la tercera comunidad autónoma por número de cabezas, con más de 2,1 millones de animales, muy próxima a Castilla-La Mancha y solo por detrás de Extremadura, que cuenta con 3,4 millones.