El ejercicio 2025 se ha vivido con gran incertidumbre en el campo aragonés, tanto en agricultura como en ganadería, muy condicionado por las enfermedades del ganado y por los daños derivados de la meteorología. Un contexto especialmente delicado para un sector que encara una reforma de la PAC que desde ASAJA temen pueda ser “catastrófica”.
Entre los elementos más relevantes del balance anual, ASAJA ha puesto el foco en la situación sanitaria. Lengua azul, peste porcina, dermatosis nodular o gripe aviar han configurado “uno de los peores años sanitarios”. No obstante, el “buen hacer” de los ganaderos aragoneses ha evitado que estas patologías penetren en la mayoría de las explotaciones.
El secretario general de ASAJA Aragón, Ramón Solanilla, ha subrayado que “en Aragón, tenemos un sector ganadero muy profesional y la muestra es que se ha mantenido nula prácticamente la afección en nuestra comunidad autónoma a pesar de este año sanitario que hemos tenido”.
Presión sobre el porcino y llamada al control de la fauna salvaje
Dentro de este contexto, Solanilla ha incidido en el impacto sobre el porcino. Desde octubre, la peste porcina ha provocado una fuerte caída de las cotizaciones, con un descenso de alrededor de 1,15 kilos entre septiembre y diciembre, lo que supone unos 37 euros menos por animal.
Según ha explicado, “una crisis en el porcino a nivel nacional arrastraría al resto de los sectores, su descenso del precio acarrearía a carnes como el pollo y también afectaría al precio de los cereales, a la industria de mataderos, de transformación y es que la importancia del porcino es muy importante y hay que intentar mantener las exportaciones”.
En este escenario, Solanilla ha reclamado una actuación decidida sobre la fauna silvestre. “Llamamos a las administraciones a tomar medidas para un control de la fauna salvaje”.
Cereales con cosecha récord pero márgenes mínimos
Respecto a los cultivos de cereal, tanto de secano como de regadío, la campaña ha sido excepcional en volumen, aunque los resultados económicos no han acompañado. El presidente de ASAJA Huesca, Fernando Luna, ha indicado que “la producción ha sido récord, pero el rendimiento ha sido mínimo, debido a los altos costes de producción y al precio finalista de nuestro producto”.
Daños climáticos, tormentas y falta de relevo generacional
Solanilla ha recordado que 2025 ha sido “uno de los ejercicios con mayor siniestralidad agraria en la última década debido a la frecuencia e intensidad de las tormentas”. En Aragón se han visto afectadas 218.000 hectáreas y un total de 550 municipios han sufrido daños por pedrisco y episodios tormentosos.
En la provincia de Huesca, los perjuicios se han concentrado sobre todo en maíz y otros herbáceos, así como en fruta y uva. El sector continúa alertando de la escasez de relevo generacional en las explotaciones y mantiene sus demandas de nuevas infraestructuras de almacenamiento de agua para hacer frente a un clima cada vez más extremo.