La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) de Ávila ha hecho pública la denuncia de un nuevo ataque de lobo contra un ternero recién nacido en una finca situada junto al camino peatonal que conecta el parque de El Soto con el puente de El Fresno, un itinerario habitual para los vecinos que salen a pasear y que se ubica a algo más de 4 kilómetros del casco urbano de Ávila.
Según ha detallado la organización en un comunicado recogido por Europa Press, el ataque se ha registrado esta semana sobre un ternero de apenas unas horas de vida en una explotación de ganadería extensiva que había desplazado a las vacas a esta zona baja con el objetivo de evitar los ataques de lobo que vienen padeciendo en la sierra, una medida que, han indicado, no ha servido para salvaguardar al ganado.
“Nos bajamos de la sierra para huir del lobo y el lobo nos sigue hasta las puertas de Ávila. La desesperación es absoluta”, han lamentado en la explotación.
Asaja Ávila califica de “extrema gravedad” que el lobo actúe en áreas tan cercanas a la capital abulense y que, además, están “transitados diariamente por familias, deportistas y niños”. En este sentido, han remarcado que el lobo, “aunque requiera protección en ciertos ámbitos, no deja de ser un animal salvaje y potencialmente peligroso” que, en esta ocasión, ha acabado con la vida de un ternero de 60 kilos.
Por este motivo, la organización agraria sostiene que “no es aceptable que la Junta permita esta situación”, a la que se suma “la desesperación de los ganaderos al ver cómo los informes periciales correspondientes, en muchas ocasiones, como esta, apunten como 'indeterminadas' las causas de las muertes de los animales”.
Peritaciones y causa “indeterminada”
Tras el suceso, los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León se desplazaron a la zona para realizar la peritación. Pese a los “signos evidentes de depredación” como consumo de partes blandas y mordeduras en cara y orejas, según han explicado los responsables de la explotación, el informe preliminar señala “a una causa indeterminada, lo que deja al ganadero sin derecho a indemnización”.
“Parece que, si no ven al lobo mordiendo al animal en ese mismo momento, nunca es lobo. Es un insulto a la inteligencia y a la experiencia de quienes llevan toda la vida trabajando en el campo”, han aseverado los ganaderos.
Asaja denuncia que, por esta forma de actuar, el ganadero no solo pierde el animal, sino que además “queda completamente desamparado económicamente”, algo que, ha añadido, sucede incluso cuando se reconoce el ataque, ya que las compensaciones “apenas cubren una parte mínima del valor real del ternero, sin tener en cuenta el lucro cesante ni el perjuicio global al rebaño”.
La organización reprocha a la Junta de Castilla y León y al Gobierno de España que estén “imponiendo” una protección absoluta del lobo mientras dejan sin respaldo a los profesionales del campo, “obligándoles a asumir en solitario las consecuencias de una política ideológica y alejada de la realidad” del medio rural.
“No se puede hablar de convivencia cuando una de las partes está indefensa y la otra campa a sus anchas, incluso dentro de la capital”, ha subrayado Asaja, que reclama medidas inmediatas de control poblacional del lobo, sobre todo en áreas cercanas a núcleos urbanos, el fin de las peritaciones arbitrarias y el reconocimiento de los ataques cuando existan evidencias claras, así como un sistema de indemnizaciones justo que contemple el valor real de los animales y el lucro cesante.
Asimismo, exige una protección “efectiva” del ganadero, de su actividad y de la seguridad de la población, al considerar que no pueden seguir siendo “los paganos de una política que protege al lobo y desprecia a quienes mantienen vivo el medio rural”.
Asaja advierte, por último, de que, si no se toman decisiones de forma inmediata, no solo desaparecerán explotaciones, sino también “la ganadería extensiva y el equilibrio territorial que tanto se llena la boca en defender la administración”.