Asaja reclama a los agricultores partes de daños por los temporales y avisa de graves crisis fitosanitarias

Asaja Almería urge a los agricultores a documentar daños por los temporales ante el repunte de enfermedades como mildiu, botritis y cangrena.

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Asaja reclama a los agricultores partes de daños por los temporales y avisa de graves crisis fitosanitarias

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La organización agraria Asaja Almería ha instado a los agricultores de la provincia a elaborar un informe minucioso de los perjuicios ocasionados por los temporales de los últimos meses con el fin de exigir “medidas urgentes”, al subrayar que, más allá de los destrozos por viento y lluvia, la humedad continuada está originando “graves crisis fitosanitarias” como mildiu, botritis y cangrena en cientos de hectáreas.

En una nota, Asaja Almería ha precisado que mantiene un “balance exhaustivo” de los daños que los sucesivos episodios de mal tiempo han provocado en el campo almeriense y ha advertido de que el problema no se limita a los desperfectos visibles por rachas de viento o anegamientos, sino que las lluvias persistentes “están comprometiendo seriamente la sanidad vegetal de los cultivos”.

Según la organización, a los daños estructurales generados por las rachas de viento registradas este sábado, que llegaron a superar los 100 kilómetros por hora, y a los temporales encadenados en las últimas semanas, se añade una inquietud mayor por la aparición de patologías ligadas a la humedad acumulada en los invernaderos y cultivos al aire libre.

“La falta de horas de sol y la persistencia de las precipitaciones han generado un caldo de cultivo ideal para la proliferación de patógenos”, han apuntado desde Asaja, que pone el foco en el efecto combinado de estas condiciones sobre la sanidad vegetal.

Entre las principales incidencias detectadas, la organización ha remarcado un aumento “alarmante” de casos de mildiu, botritis y cangrena, así como de otras enfermedades radiculares que “merman la capacidad productiva de las plantas”, con el consiguiente impacto en los rendimientos de las explotaciones.

Asaja ha señalado igualmente daños en cubiertas, plásticos y cerramientos que reducen el aislamiento térmico de los invernaderos y agravan la vulnerabilidad de los cultivos, además de la pérdida de tejido productivo, ya que numerosos agricultores se ven obligados a arrancar plantas o a someter a tratamientos completos sus fincas, “lo que dispara los costes de producción en una campaña ya compleja”.

Ante esta situación, la organización ha realizado un llamamiento urgente a todos los productores afectados para que elaboren un informe pormenorizado de los daños en sus explotaciones y recopilen pruebas tanto de los desperfectos en infraestructuras como de las afecciones en tejidos vegetales y cultivos. “Es necesario hacer una radiografía real y fiel de la situación del campo almeriense donde cientos de hectáreas han sido afectadas”, han señalado.

La organización ha detallado que la información recabada servirá para articular, junto con las distintas administraciones, una respuesta ajustada a las pérdidas registradas y ha insistido en que una correcta peritación, el informe de daños, las fotos georreferenciadas o estar dados de alta en el Reafa son requisitos “indispensables” para cualquier reclamación futura.