Asaja Granada ha subrayado este jueves la urgencia de acometer actuaciones de calado y “soluciones hidráulicas” que rebajen la vulnerabilidad del campo frente a nuevos temporales. Lo ha hecho en una comparecencia en la que ha analizado las ayudas puestas en marcha tras el tren de borrascas de este invierno y ha exigido medidas adicionales para “cubrir toda la realidad agraria” de la provincia.
En una nota de prensa, la organización agraria ha recalcado que el conjunto del territorio granadino ha registrado “graves pérdidas agrícolas y daños en infraestructuras”, con un perjuicio muy severo para el olivar y los cultivos de la Vega de Granada. En este escenario, han destacado desde Asaja “la rapidez de respuesta del Gobierno y la Junta de Andalucía”.
Al mismo tiempo, han avisado de que resulta imprescindible “concretar medidas para garantizar que las ayudas lleguen a todos los productores, cultivos e infraestructuras afectadas y que contemplen también soluciones estructurales a largo plazo. Las intensas lluvias y los fuertes vientos provocaron inundaciones, caída de árboles y desperfectos en infraestructuras y cultivos en toda la provincia”, tal y como han expuesto el presidente y el secretario general de Asaja Granada, José Hita y Manuel del Pino.
La margen izquierda de la ribera del Genil, a su paso por Huétor Tájar, Láchar, Fuente Vaqueros y Valderrubio, junto a localidades cercanas como Íllora y Benalúa de las Villas, se convirtió en la zona más castigada por el episodio, con el municipio hueteño, en el Poniente de Granada, “especialmente afectado”. En este término municipal “se inundaron completamente 1.200 hectáreas, de las cuales 800-900 hectáreas corresponden a espárragos y el resto a alcachofas, ajos, forrajes y tierras destinadas a patata que ya no podrán sembrarse”, han precisado desde Asaja.
También resultaron dañadas las infraestructuras de riego “en 1.200 de las 2.500 hectáreas de regadío de la zona”. En el olivar, la caída de fruto se ha extendido por todas las comarcas, comprometiendo “hasta el 30 por ciento de la cosecha pendiente de recoger, así como, árboles arrancados o tumbados, con repercusión directa en la presente campaña de aceite que no llegará al aforo previsto de 117.200 toneladas (a fecha de 31 de enero la producción de aceite se cifraba en 79.687 toneladas en la provincia, según la Agencia de Información y Control Alimentarios) y también en la próxima”, han añadido desde la organización.
Entre los cultivos dañados figuran igualmente los aguacates, con “al menos un 20 por ciento de pérdidas”, y diversas hortalizas bajo plástico, especialmente en la Costa Tropical. Se han visto afectadas, además, superficies de cereal encharcado que podrían registrar daños posteriores por el exceso de humedad, una situación cuya evolución deberá vigilarse en las próximas semanas.
“Desde Asaja Granada valoramos que las medidas aprobadas por el Gobierno y la Junta permitan agilizar apoyar la recuperación de caminos y accesos rurales, indemnizaciones a través del sistema de seguros agrarios y garantizar liquidez a las explotaciones”, han señalado Hita y Del Pino.
Asimismo, consideran favorables los instrumentos de apoyo financiero, la flexibilización de la Política Agraria Común y las medidas fiscales “que alivian la carga de agricultores y ganaderos”. No obstante, advierten de que “aún quedan aspectos clave por concretar como daños específicos por cultivos y localidades, la asistencia a explotaciones sin seguro o confirmar la exención temporal del canon de riego y de las cuotas de la seguridad social, medidas que alivian costes y facilitan la recuperación”.
En su análisis, la organización lamenta también que “no se contempla acometer infraestructuras hidráulicas estructurales, como la presa de la Cerrada de la Puerta que recoge aportaciones de las sierras orientales de Granada (en fase de proyecto tras quince años de tramitación administrativa) o la presa de Velillos que vierte al Genil y que desapareció del último plan hidrológico, esenciales para regular caudales y prevenir futuras inundaciones”, han concluido.