La Asociación de Investigación de Industrias de la Carne del Principado de Asturias (Asincar) ha manifestado su seria inquietud ante la próxima entrada en vigor del tratado de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur, al entender que dicho pacto representa una amenaza directa para la continuidad del sector primario en España y, de forma muy particular, para el entramado productivo de Asturias.
El colectivo subraya que la aplicación del acuerdo generará “una situación de clara competencia desleal, al facilitar la entrada masiva de productos cárnicos procedentes de países como Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, cuyos sistemas de producción presentan costes significativamente inferiores y están sujetos a normativas mucho menos exigentes en ámbitos clave como el bienestar animal, la seguridad alimentaria, el uso de fitosanitarios y la sostenibilidad medioambiental, entre otros”.
Desde Asincar se pone de relieve, asimismo, que las consecuencias adversas no se circunscribirán únicamente a la carne, sino que alcanzarán a otros alimentos representativos del campo asturiano, entre los que cita las fabas y la miel, que también se verían sometidos a una mayor presión competitiva exterior.
El presidente de la entidad, Eduardo Pérez, ha remarcado que el sector cárnico europeo “no puede competir en igualdad con producciones que operan fuera de los estándares comunitarios, una situación que, de no corregirse, podría traducirse en el cierre de explotaciones e industrias y en la pérdida de miles de empleos”.
Por este motivo, Asincar reclama a las administraciones públicas, tanto españolas como comunitarias, que revisen el contenido del acuerdo, incorporen cláusulas de salvaguarda realmente eficaces y velen porque todo producto importado respete los mismos criterios sanitarios, medioambientales y de bienestar animal que se exigen actualmente a los productores europeos.
En esta línea, el colectivo muestra su respaldo a las protestas promovidas por las organizaciones agrarias URA, USAGA, COAG y ASAJA, que han convocado para el próximo viernes, 16 de enero, en Oviedo, una manifestación con tractores como señal de rechazo a este tratado comercial.
Asincar recuerda, además, que la industria cárnica en Asturias genera empleo directo para 832 trabajadores y mueve una facturación anual de 118,70 millones de euros, por lo que cualquier alteración en las condiciones de competencia podría tener un efecto muy relevante sobre la economía regional.