El Centro Tecnológico Agroalimentario Asincar está al frente de la evaluación de un subproducto innovador procedente de la industria papelera como opción circular frente a los antioxidantes habituales, en un paso “decisivo” hacia una mayor sostenibilidad en la cadena alimentaria.
Esta línea de trabajo se enmarca en el Proyecto ZEBRA-LIFE (Zero Emission Biochemical and Renewable Additives), una iniciativa estratégica respaldada por el Programa LIFE de la Unión Europea que promueve la descarbonización industrial mediante la valorización de un subproducto que hasta ahora se consideraba de escaso valor, convirtiéndolo en un ingrediente de alto valor añadido.
Según ha indicado Asincar en una nota de prensa, este centro tecnológico es el responsable de llevar esta innovación hasta el consumidor final. En la fase actual del proyecto, el centro está comparando la capacidad antioxidante del extracto de lignina con la de los aditivos comerciales existentes para “garantizar su eficacia y seguridad”.
Tras una serie de ensayos en diferentes matrices alimentarias, Asincar ha optado por el chorizo asturiano y las galletas como productos de referencia para las etapas de escalado y validación definitiva. “Esta elección permite testar la versatilidad del antioxidante en productos cárnicos y de panadería, asegurando que los nuevos aditivos mantengan la calidad y vida útil de los alimentos de manera sostenible”, han explicado.
Proyecto ZEBRA-LIFE
Este proyecto, que arrancó en noviembre del 2022 y está financiado por el Programa LIFE, persigue el desarrollo de soluciones innovadoras y sostenibles. Bajo la coordinación del Centro Nacional de Energía Renovables (CENER), participan los centros tecnológicos ASINCAR y Centro Tecnológico Riojano (CTR), la biotecnológica asturiana Bioquochem, la multienergética Repsol, la start-up de activos cosméticos Roka Furadada, la papelera Smurfit Westrock y la consultora estratégica Inveniam Group.
A través de una tecnología desarrollada por CENER, la meta es valorizar la lignina presente en el licor negro de la industria papelera para obtener compuestos bioactivos de alto valor.
Diversos sectores como la alimentación, la cosmética, la industria del caucho o los combustibles y lubricantes están evaluando la función antioxidante y el efecto barrera frente a la radiación UV de este extracto con el fin de analizar su posible incorporación en dichas industrias.