La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha dado por concluida la campaña 2026 de extracción de oricio en Asturias, con un balance de 17.262 kilos desembarcados y un precio medio en primera venta de 15,75 euros por kilo. En conjunto, la facturación generada por esta pesquería asciende a 271.876 euros.
A lo largo de los doce días hábiles autorizados se capturaron 16.474 kilos en los tres sectores tradicionales de explotación, a los que se añadieron 788 kilos procedentes de un nuevo ensayo experimental en la zona oriental. Según ha detallado el Principado en una nota de prensa, el rendimiento ha sido “muy alto” en el tramo comprendido entre la ría del Eo y el río Barayo, así como desde el río Barayo hasta la ría del Nalón.
En cambio, el sector III, que se extiende desde la ría del Nalón hasta la desembocadura del río Espasa, registró un rendimiento “más moderado” en la captura de erizos de mar, en coherencia con su mayor sensibilidad biológica y la necesidad de extremar las precauciones en esa franja del litoral.
Zona piloto en el oriente asturiano
Por primera vez, la campaña incorporó una zona experimental de extracción en el oriente de Asturias, restringida a los pedreros de Vega-Punta Carreros y Vidiago y sometida a un control exhaustivo mediante GPS, muestreos diarios y registro individualizado de las capturas. Los 788 kilos obtenidos en este área piloto abren la puerta a “consolidar esta área como un cuarto sector de explotación en futuras campañas”.
Actualmente, Asturias dispone de una red de planes de gestión y explotación que cubre todo el litoral, sustentada en un modelo de gobernanza participativa en el que colaboran la administración, las cofradías de pescadores, el propio sector y la comunidad científica. Gracias a esta estructura se regulan de forma sostenible recursos como el pulpo, la angula, el ocle, el percebe y el oricio.
La Dirección General de Pesca Marítima subraya que la campaña 2026 del oricio “refuerza la viabilidad del modelo de gestión controlada, confirma la implicación del sector profesional y demuestra el valor del sistema de planes de explotación como herramienta esencial para la sostenibilidad y la rentabilidad del litoral asturiano”.