El consejero de Medio Rural y Política Agraria del Gobierno asturiano, Marcelino Marcos Líndez, ha anunciado este viernes que en los próximos días se harán públicos los resultados del censo del lobo ibérico en Asturias correspondiente al año 2025. Con esos datos, el Principado pretende diseñar un nuevo programa de control poblacional 2026/2027 que permita autorizar la eliminación de determinados ejemplares.
“Ya les anticipo que para nada hay una disminución del número de manadas existentes, hay un incremento importante”, ha avanzado el responsable autonómico en declaraciones a los periodistas en Oviedo.
Marcos Líndez ha añadido que la próxima semana se someterá a información pública el borrador del decreto que modifica el actual plan de gestión del lobo, con la intención de que el texto quede definitivamente aprobado antes de que concluya el primer semestre del año.
Durante su intervención ante los medios, el consejero se ha referido también a la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), que deja sin efecto la resolución del programa de control del lobo para el periodo 2025-2026. Marcelino Marcos Líndez ha reiterado que se trata de un pronunciamiento “esperado” y ha recordado que dicho programa ya no estaba en vigor, puesto que se paralizó después de que el Tribunal Supremo anulase el artículo 7.5 a) del II Plan de Gestión del lobo. El responsable de Medio Rural no descarta que puedan producirse nuevas resoluciones judiciales en la misma línea.
“No tiene ninguna incidencia real sobre la situación actual, ni condiciona la gestión que está llevando a cabo el Gobierno del Principado de Asturias”, ha señalado, subrayando que el Ejecutivo autonómico continúa desarrollando su labor con total normalidad.
La regulación del lobo en Asturias se articula a través del II Plan de Gestión del Lobo, cuyo objetivo es mantener la especie en un estado de conservación favorable y, al mismo tiempo, hacerlo compatible con la ganadería extensiva y el desarrollo del medio rural. Este marco obliga a redactar programas anuales de control que fijan cupos de extracción por áreas, en función de los censos de manadas, la evolución de los daños al ganado y el grado de conflictividad social.
El programa anual 2025-2026, aprobado en abril de 2025, permitía la extracción de hasta 53 lobos sobre una población estimada en unos 345 ejemplares, mediante controles selectivos efectuados por la Guardería del Medio Natural y extracciones asociadas a cacerías en zonas con daños reiterados al ganado. No obstante, tras la sentencia del Tribunal Supremo que cuestionaba el citado artículo, el Principado ha decidido suspender las batidas y la ejecución del plan 2025-2026 mientras culmina la tramitación de un nuevo decreto y de un programa de control actualizado que garantice plena seguridad jurídica.