Lo intentaron ya en marzo de 2025 y ahora vuelven a la carga. Asturias Ganadera reclamó este viernes a los grupos parlamentarios de la izquierda, PSOE, IU y a la diputada Covadonga Tomé que, antes de que concluya la Legislatura, impulsen la Ley destinada a “preservar el patrimonio sensorial rural de Asturias”, es decir, “los sonidos y olores propios del campo asturiano”.
La propuesta normativa, redactada por el letrado de la Junta General, Ignacio Arias, llegó al Pleno de marzo de 2025 de la mano del PP y fue tumbada con los votos en contra de PSOE, IU y Tomé. Ni los representantes de Asturias Ganadera ni el propio Arias logran entender este rechazo, ya que el jurista sostiene que “la ley no se aprobó por el grupo que la presenta”.
“Qué problema hay por presentar enmiendas, se corrige y listo. Niguno de los defectos que pueda tener la ley es insusceptible de ser justificado en el trámite de enmiendas y si los diputados no son capaces de elaborarlas están los letrados para hacerlo”, señaló Arias, quien remarcó que, incluso dejando en vigor solo el inventario de sonidos y olores, la norma tendría una gran utilidad práctica.
Desde Asturias Ganadera denuncian “un acoso a la actividad agraria” que, a su juicio, se ha convertido en uno de los principales quebraderos de cabeza para quienes siguen trabajando en el campo, y consideran que una ley de este tipo frenaría numerosas denuncias relacionadas con molestias por ruidos y olores.
Por ello pretenden un nuevo intento para que la norma salga adelante, pese a que el articulado continúa siendo el mismo, con la única modificación del lenguaje inclusivo. “Es una Ley sin ideología y necesariamente buena para el campo”, afirmó Valladeres.
El portavoz detalló que solicitaron una reunión con los tres grupos que bloquearon la tramitación para ofrecerles que fueran ellos quienes la registrasen, introduciendo los matices que estimasen oportunos.
“Covadonga Tomé, que durante la reunión demostró no recordar en detalle los argumentos esgrimidos en contra de la tramitación, se desentendió de la idea arguyendo que no le parecía un tema importante; la diputada de IU-Convocatoria por Asturies Delia Campomanes, mostró en la reunión un claro interés en la propuesta, asumiendo el relato y la procedencia de la Ley, pero nos dijo que debía consultarlo antes tanto con su grupo como con el PSOE, por ser socios de gobierno, y que nos respondería en una semana y después de un mes, seguimos esperando su respuesta. Por último, a través de una llamada telefónica el PSOE nos transmitió que seguían sin contemplar el apoyo a esta Ley, que consideraban que no aportaba nada para resolver lo que ella definió como problemas vecinales”, explicó Valladares.
Mientras tanto, los ganaderos sostienen que el conflicto no deja de crecer, debido a la llegada de más residentes procedentes de entornos urbanos, muchas veces con una sensibilidad poco compatible con las particularidades del medio rural, en especial en lo relativo a los ruidos y olores inherentes a la actividad agraria en los pueblos.