AVA-Asaja reclama a la UE más valentía en el reglamento Ómnibus para reforzar la lucha contra plagas y enfermedades

AVA-Asaja exige a la UE más decisión en el reglamento Ómnibus para asegurar fitosanitarios, potenciar la innovación y frenar la competencia desleal.

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La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha reclamado a los eurodiputados españoles y a la Representación Permanente de España ante la UE (Reper) “más valentía y menos ambigüedad” a la hora de respaldar el reglamento Ómnibus planteado por la Comisión Europea, cuyo debate en el Parlamento Europeo está previsto para junio. El objetivo es recuperar una “suficiente disponibilidad” de productos fitosanitarios y “mejorar” la estrategia frente a plagas y enfermedades que afectan a los cultivos.

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, ha considerado “positiva, pero demasiado tenue” la rectificación que aprecia en esta primera propuesta comunitaria tras las recientes protestas del campo, y ha urgido a los responsables europeos a “corregir con mayor contundencia esta legislación insuficiente y a compatibilizar el uso de la mayoría de materias fitosanitarias convencionales, hoy imprescindibles, con métodos biológicos alternativos conforme vayan investigándose e incorporándose al mercado”.

En un comunicado, la organización agraria reprocha que buena parte de las medidas incluidas en el paquete Ómnibus estén “únicamente encaminadas a facilitar el uso de materias activas de biocontrol y no se apliquen a los fitosanitarios convencionales de los que todavía dependen mayoritariamente los agricultores y ganaderos”.

Por este motivo, AVA-Asaja plantea que las facilidades previstas para el biocontrol se hagan extensivas a los fitosanitarios convencionales, entre ellas el reconocimiento mutuo automático, de forma que si un Estado miembro de la zona sur, como Italia o Portugal, autoriza de manera permanente o excepcional un determinado producto fitosanitario, este quede automáticamente autorizado en otros países mediterráneos como España.

La entidad sostiene que esta armonización normativa contribuiría a reducir las “trabas burocráticas y evitar la desigualdad” en las condiciones de producción dentro del mercado comunitario. “Ya estamos padeciendo la competencia desleal de países terceros, como para sufrir también una mayor competencia de los países comunitarios donde sus gobiernos sí hacen bien los deberes al proporcionar al sector agrario más soluciones fitosanitarias”, advierte la asociación.

Junto a la defensa de la agricultura convencional, AVA-Asaja ha manifestado igualmente su “preocupación por la supresión de soluciones en la agricultura ecológica”. En esta línea, alerta sobre la “prohibición de uso de compuestos de cobre puesto que el sector ecológico no dispone de alternativas viables de contrastada eficacia fungicida”.

Limitaciones al uso de drones y agricultura de precisión

La propuesta de reglamento Ómnibus incorpora la posibilidad de emplear drones como herramienta de tratamiento aéreo, pero AVA-Asaja denuncia que ello acarrea “graves limitaciones legislativas” para el desarrollo de esta tecnología en la aplicación de productos fitosanitarios, además de un “importante gasto adicional” ligado al registro específico de estos productos para su uso aéreo.

Ante este escenario, la asociación plantea crear un apartado específico sobre “agricultura de precisión” que permita “flexibilizar el empleo en el sector agrario de todas las nuevas tecnologías que aumenten la precisión de las aplicaciones y así reducir el uso de insumos --herbicidas, insecticidas, fertilizantes y agua-- y, por tanto, el impacto ambiental”.

Endoterapia, semillas tratadas y renovación de sustancias

Además del uso de drones, AVA-Asaja propone “facilitar el empleo de otras innovaciones como la endoterapia --inyección de fitosanitarios directamente al sistema vascular de árboles-- y las semillas tratadas”, con el fin de modernizar los métodos de aplicación y hacerlos más eficientes.

La organización reclama también un sistema “simplificado y ágil” para “renovar sustancias activas que no están permitidas en la UE, no porque presentan propiedades preocupantes para la salud humana o el medioambiente, sino debido a que las empresas que ostentaban la patente deciden no renovarlas porque no les resulta rentable el elevado coste del proceso que establece la normativa europea”.

Respecto a la fijación del límite de cuantificación (cero técnico) para sustancias no autorizadas en la Unión Europea por presentar características especialmente peligrosas, AVA-Asaja sugiere introducir una redacción “menos ambigua como resultado de una evaluación de impacto ya que, si no se concreta mejor, seguirá habiendo muchas sustancias no autorizadas en la UE y sí permitidas en las importaciones de países terceros, con la consiguiente competencia desleal que ello supone: más ruina para los productores y más fraude para los consumidores”.

Por último, la asociación valora que, tras años de reivindicaciones, la Comisión esté analizando la puesta en marcha de un sistema de inspecciones fitosanitarias en origen para minimizar el riesgo de entrada de nuevas plagas y enfermedades procedentes de países terceros. No obstante, reclama que “ello no sea a costa de relajar los controles a las importaciones en los puntos de entrada comunitarios”, insistiendo en que ambos mecanismos de control deben reforzarse y ser complementarios.