La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) ha reclamado al Gobierno que, en el Consejo de Ministros extraordinario previsto para este viernes, apruebe un paquete de alivio fiscal y ayudas directas para agricultores y ganaderos, con el fin de compensar el fuerte aumento de los costes de producción –en especial del gasóleo agrícola y los fertilizantes– dentro del plan de respuesta integral ante la guerra en Oriente Medio.
Esta petición fue trasladada este lunes por Asaja a nivel estatal al ministro de Agricultura, Luis Planas, en una reunión con las organizaciones agrarias y cooperativas convocada a raíz del conflicto. De acuerdo con los cálculos de la organización, el campo valenciano soporta actualmente sobrecostes de alrededor de cuatro millones de euros a la semana en la Comunitat Valenciana.
El presidente de AVA, Cristóbal Aguado, advierte de que “Los agricultores y ganaderos tenemos mucho que perder en el actual clima de tensión, con el foco en el estrecho de Ormuz. Las guerras son el enemigo número uno para nuestros productos agrarios, especialmente aquellos perecederos como las frutas y hortalizas. Esta vez, al situarse en una zona del planeta donde se concentra la producción y comercialización de numerosas materias primas, dispara aún más los precios de los fertilizantes, insecticidas, combustibles y otros insumos debido a las distorsiones comerciales que acaban afectando a nuestros bolsillos”.
En la misma línea, Aguado sostiene en un comunicado que “va siendo hora de que Bruselas rectifique sus políticas agrarias y de que el Gobierno español, sabiendo que indirectamente también pagamos los platos rotos, tome medidas de apoyo al sector agrario. Todo esto debe acabar cuanto antes, de lo contrario supondrá una factura muy cara para el campo”.
Por su parte, el presidente de Asaja, Pedro Barato, detalló tras la reunión que los fertilizantes, en especial los nitrogenados, ya encadenan incrementos de entre 150 y 280 euros por tonelada. En cuanto al combustible, explicó que si un tractor grande de 200 caballos consumía unos 450-500 litros de gasóleo y eso suponía, aproximadamente, entre 400 y 500 euros, ahora el coste se sitúa en 850-900 euros “y subiendo”. Por ello, el dirigente agrario recalcó que “igual que el Gobierno interviene en el salario mínimo interprofesional, puede intervenir en los costes de producción para que los agricultores y ganaderos puedan vivir dignamente”.
Tras la cumbre agraria, en la que el ministro Planas expuso al sector la gravedad del escenario y posibles actuaciones para amortiguar el impacto de la guerra sobre la actividad agropecuaria, Asaja concretó sus demandas: asegurar el suministro de gasóleo y fertilizantes al campo; atajar las prácticas especulativas de determinadas petroleras e industrias de fertilizantes, que han elevado más de un 50% los precios finales; poner en marcha ayudas directas ligadas al gasto acreditado en facturas tanto de gasóleo como de fertilizantes, y habilitar incentivos en el IRPF, medidas fiscales y desgravaciones específicas para estos insumos.