El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha avanzado la próxima convocatoria de subvenciones por un importe de nueve millones de euros para la Utilización Racional del Agua, dirigidas a "seguir modernizando el regadío de la Comunitat Valenciana y a mejorar la eficiencia en el uso de los recursos hídricos".
Según ha detallado la Generalitat en una nota, estas ayudas permitirán intervenir en los sistemas de riego de las comunidades de regantes con el fin de optimizar el uso y la gestión del agua mediante la implantación de riego localizado, el aumento de la capacidad de almacenamiento, la reutilización de aguas depuradas para riego, el impulso de energías renovables, la reducción del coste energético, la mejora de la eficiencia y de la rentabilidad de las explotaciones, así como el fomento de la agricultura ecológica.
El anuncio se ha realizado durante la jornada con motivo del Día Mundial del Agua organizada por Fecoreva en Elche, en la que se ha presentado el libro "El regadío de la Comunitat Valenciana, Significados y valores territoriales" y se ha entregado la Medalla de Plata de la federación a José Alberto Comos.
En su intervención, Barrachina ha defendido que la política de agua "debe asentarse en hechos, inversiones y planificación útil para garantizar el presente y el futuro del campo valenciano" y ha incidido en que la Comunitat "convive con una doble realidad marcada por episodios de lluvias torrenciales y por una sequía estructural que obliga a reforzar las infraestructuras, la modernización del regadío y la seguridad hídrica".
En este contexto, ha reclamado al Gobierno central "inversión, planificación y decisiones basadas en criterios técnicos para responder a los desafíos de un territorio especialmente expuesto a los fenómenos extremos y al estrés hídrico" y ha reivindicado la cultura del agua valenciana como una "forma de entender el territorio construida a lo largo de los siglos a base de esfuerzo, conocimiento y aprovechamiento eficiente de cada recurso disponible".
Barrachina ha citado como ejemplo el hallazgo del Assut de l'Argamassa, una obra de 130 metros levantada hace veinte siglos sobre el río Alebus (Vinalopó), y ha señalado que esa herencia "sigue plenamente vigente y obliga a defender con la misma determinación las infraestructuras que garantizan la seguridad, el abastecimiento y la actividad agraria".
Por ello, ha pedido al Estado "una apuesta decidida por la revisión técnica, el mantenimiento y la seguridad de las infraestructuras hidráulicas estratégicas" y ha recalcado que "la prevención frente a la sequía y frente a las lluvias torrenciales empieza por contar con obras seguras, actualizadas y bien gestionadas".
En la misma línea, el conseller ha reiterado "la defensa del Trasvase Tajo-Segura como una infraestructura irrenunciable para el abastecimiento, la actividad agraria y la estabilidad hídrica del sureste español" y ha advertido de que "cualquier decisión sobre el agua debe adoptarse con rigor técnico, seguridad jurídica y visión de Estado".
En este sentido, ha exigido al Gobierno de España que "repare la balsa de San Diego para poder garantizar el trasvase Júcar-Vinalopó y las inversiones del Vertido 0 de la bahía de Alicante para poder tener agua para los regantes y mejorar la calidad del agua desde el punto de vista mediomabiental".
Barrachina ha puesto en valor el "esfuerzo inversor de la Generalitat en materia de agua y regadío" y ha recordado que el Consell "ha movilizado 38,8 millones de euros en modernización, 69,4 millones en infraestructuras hídricas y 110 millones en obras de resiliencia". Asimismo, ha resaltado "los 17 millones de euros en ayudas directas por sequía para 29.500 profesionales y los 32 millones destinados al seguro agrario".
Del mismo modo, ha destacado que la Generalitat "ha incrementado un 60% la inversión en infraestructuras hídricas y modernización de regadíos, hasta alcanzar 96,5 millones de euros en esta legislatura", subrayando que "modernizar el regadío valenciano es consolidar un modelo más eficiente, competitivo y sostenible".
Para concluir, el conseller ha reafirmado "el compromiso del Consell con una política hídrica seria, útil y pegada al territorio, basada en la inversión, la planificación y la defensa de los intereses de la Comunitat Valenciana".