Barrachina reclama en Almería una PAC fuerte y sin cofinanciación nacional para blindar al sector hortofrutícola

Barrachina reclama en Almería una PAC fuerte, plenamente europea y sin cofinanciación nacional para proteger al sector hortofrutícola valenciano.

3 minutos

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reivindicado en Almería la necesidad de una Política Agraria Común sólida, auténticamente común y plenamente europea. Asimismo, ha pedido que la futura PAC mantenga el apoyo específico al sector de frutas y hortalizas en los mismos términos actuales, sin dar paso a una cofinanciación nacional que, a su entender, pondría en peligro la estabilidad del modelo vigente.

La Asamblea General de la AREFLH tiene lugar en Almería los días 16 y 17 de marzo, e incluye una conferencia pública centrada en el futuro de las intervenciones sectoriales en la próxima PAC, según ha detallado la Generalitat en un comunicado.

En su intervención, Barrachina ha alertado de que "una de las principales amenazas" para el sector hortofrutícola en el próximo periodo de programación sería exigir a los Estados miembros una cofinanciación del 30% en las ayudas canalizadas a través de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas.

"No podemos aceptar un modelo que rompa la uniformidad de las ayudas, genere desigualdades territoriales y debilite un instrumento que ha sido decisivo para modernizar y reforzar la competitividad del sector", ha remarcado.

El conseller ha subrayado que la Comunitat Valenciana mantiene desde el inicio una postura nítida basada en "más PAC, más presupuesto agrícola, menos burocracia y una política plenamente europea, sin renacionalización financiera ni competencial". En esta línea, ha recalcado que la nueva PAC no debe convertirse en una vía indirecta para trasladar recortes presupuestarios a las comunidades autónomas.

Récord de exportaciones agroalimentarias

Barrachina ha puesto de relieve que la Comunitat Valenciana dispone de un sistema agroalimentario claramente orientado a los mercados internacionales, que en 2025 alcanzó un máximo histórico de 10.197 millones de euros exportados, lo que la sitúa como la tercera autonomía española en ventas exteriores del sector.

A su entender, ese liderazgo se apoya en parte en el respaldo comunitario a las organizaciones de productores de frutas y hortalizas, especialmente en un territorio caracterizado por el minifundismo y por la necesidad de ganar tamaño y capacidad comercial.

"La ayuda sectorial a las OPFH ha funcionado. Ha favorecido la reestructuración de las entidades, ha impulsado procesos de integración y ha permitido que muchas explotaciones sigan siendo viables en un entorno cada vez más exigente", ha destacado el conseller.

La Generalitat ha reiterado su rechazo absoluto a la cofinanciación de estas ayudas y ha exigido, como mínimo, que cualquier organización de productores con un programa operativo ya aprobado pueda completarlo con financiación íntegramente europea.

La Comunitat Valenciana defiende que ese periodo transitorio se prolongue, al menos, hasta 2032. Como alternativa, plantea que cualquier contribución nacional quede limitada, en su caso, a un porcentaje meramente simbólico, de un máximo del 5 % en los dos próximos periodos de programación.

Según ha señalado Barrachina, la financiación cien por cien comunitaria ha permitido hasta ahora un tratamiento homogéneo de la medida, con independencia del lugar donde tenga su sede social cada organización.

Introducir un sistema de cofinanciación compartida entre el Estado y las comunidades autónomas, ha avisado, generaría un marco de mayor complejidad administrativa y posibles desequilibrios en un país descentralizado como España, donde una sola comunidad puede gestionar pagos de organizaciones con explotaciones distribuidas por varios territorios.

Por último, el conseller ha reiterado que la próxima PAC debe seguir siendo una política orientada a sostener la renta agraria, la competitividad y el equilibrio territorial. "Lo que está en juego no es un ajuste técnico. Está en juego la continuidad de un modelo que ha ayudado a los pequeños productores, ha dado estabilidad al sector y ha permitido adaptar nuestras estructuras a la evolución de los mercados", ha concluido.