Varios cargamentos de soja procedentes de Brasil con destino a China han quedado inmovilizados en distintos puertos del país sudamericano después de no superar los controles fitosanitarios efectuados por el Ministerio de Agricultura.
Tal y como ha publicado “Bloomberg”, que cita a personas al tanto de la situación, esta incidencia ha llevado a que la comercializadora agrícola estadounidense Cargill haya decidido detener temporalmente algunos de sus embarques dirigidos al “gigante asiático”.
Las mismas fuentes apuntan a que esta situación podría provocar demoras en la llegada de los buques a puertos chinos, aunque subrayan que, por ahora, el alcance del problema no es lo bastante amplio como para interrumpir de forma significativa el ritmo habitual de las exportaciones.
Brasil se encuentra ya en la fase final de su campaña de recolección de soja, lo que mantiene al país como principal abastecedor de este producto para el mercado chino. Sin embargo, si se agravasen los problemas de suministro, las compañías chinas tendrían la opción de redirigir parte de sus compras hacia la soja estadounidense.