El Gobierno de Cantabria ha reclamado este viernes al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un reparto “justo” de las ayudas, nuevas actuaciones frente a la dermatosis nodular y mayores garantías para el sector lácteo.
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, ha expuesto las principales demandas de la comunidad autónoma en la Conferencia Sectorial de Desarrollo Rural, el Consejo Consultivo de Política Agrícola y el Consejo Consultivo de Política Pesquera para Asuntos Comunitarios, subrayando el efecto de la crisis internacional derivada de la guerra en Irán sobre el sector primario.
Susinos ha valorado de forma positiva el decreto-ley que articula el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, aunque ha advertido de que “vuelve a dejar fuera a realidades productivas clave de la Cornisa Cantábrica”.
En este sentido, ha explicado que las ayudas a superficies agrarias por el encarecimiento de los fertilizantes, dotadas con 500 millones de euros, excluyen los pastos permanentes y temporales, pese a que en Cantabria también se fertilizan y son una pieza básica de su modelo productivo.
De acuerdo con los cálculos del Ejecutivo regional, en la comunidad podrían acogerse a esta línea unas 7.000 hectáreas, una cifra que el Gobierno cántabro considera “claramente insuficiente”.
“Somos, una vez más, daño colateral de un diseño de ayudas que no tiene en cuenta nuestras particularidades. Ya ocurrió con la guerra de Ucrania y vuelve a repetirse ahora”, ha señalado la consejera, que ha solicitado “una revisión urgente de los criterios para que la Cornisa Cantábrica no quede excluida de facto”.
Medidas frente a la dermatosis nodular y sanidad animal
En el ámbito de la sanidad animal, Cantabria ha planteado al Ministerio un conjunto de iniciativas frente a la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC), entre ellas la ampliación de la vacunación preventiva en la comunidad, la flexibilización del marco normativo europeo para poder modificar la categoría de la enfermedad y la constitución de un stock suficiente de dosis.
“No podemos permitir que vuelva a producirse una situación de desabastecimiento que obligue a los Estados miembros a competir entre sí en el mercado”, ha recalcado Susinos.
Paralelamente, el Gobierno autonómico ha reclamado que la DNC se incorpore a las coberturas de Agroseguro. “Es imprescindible dotar de herramientas de protección reales a nuestros ganaderos ante una amenaza sanitaria de primer orden”, ha añadido.
La consejera también ha puesto sobre la mesa el aumento de la fauna silvestre, en especial jabalíes y tejones, como elemento de riesgo sanitario para las explotaciones de la región.
Ha advertido de que estos animales actúan como reservorio de patologías graves como la tuberculosis, la peste porcina africana o la enfermedad de Aujeszky, lo que eleva la presión sanitaria sobre la cabaña ganadera.
Ante este escenario, el Ejecutivo cántabro ha pedido al Ministerio la puesta en marcha de líneas de ayuda específicas para aplicar medidas de bioseguridad en las granjas.
“Necesitamos recursos para garantizar la convivencia entre fauna silvestre y ganadería en condiciones de seguridad, protegiendo tanto la salud animal como la viabilidad de nuestras explotaciones”, ha enfatizado la consejera.
Alerta en el sector lácteo por posibles bajadas de precios
En cuanto al sector lácteo, Susinos ha trasladado la “preocupación” del Gobierno de Cantabria por los recientes cambios en los contratos de compraventa de leche que apuntan a “una posible bajada de precios”.
La titular de Ganadería ha insistido en que “no existen razones objetivas de mercado que justifiquen estas prácticas” dado que “no se ha producido ni un aumento significativo de la producción ni una caída del consumo”.
Por el contrario, ha remarcado que los costes de producción “continúan al alza”. “Nuestra petición es clara: el ganadero no puede ser, una vez más, el eslabón más débil de la cadena”, ha manifestado.
En esta línea, ha pedido al Ministerio reforzar los controles para impedir la venta a pérdidas y el uso de la leche como producto reclamo en la gran distribución. “Es imprescindible garantizar un precio justo que cubra los costes y permita la viabilidad del sector”, ha concluido.