El secretario general del PSOE de Cantabria y delegado del Gobierno en la comunidad, Pedro Casares, ha calificado de “inadmisible” la reducción de más de 5 céntimos por litro en el precio de la leche en origen aplicada por las industrias a los ganaderos. Además, ha exigido al Ejecutivo autonómico del PP que haga cumplir la Ley de Cadena Alimentaria reforzando el número de inspectores, y ha animado al sector a presentar denuncias anónimas acogidas a dicha normativa.
A juicio de Casares, el Gobierno de María José Sáenz de Buruaga no está “apoyar” a los ganaderos, ni “reivindicar” ante la industria láctea, ni “cumplir” la Ley de Cadena Alimentaria, impulsada por el Gobierno de España (PSOE-Sumar).
Frente a esta actitud, el dirigente socialista ha reiterado “todo el apoyo” de su partido al sector primario de Cantabria, al que considera que mantiene unas demandas “justas” en un contexto “difícil” para los profesionales del campo y la ganadería.
Casares ha señalado que no encuentra “justificado” el motivo por el que las industrias agroalimentarias han decidido rebajar el precio de la leche y les ha instado a tener en cuenta las “necesidades” de un sector que ha definido como “estratégico” para la comunidad.
En esta línea, ha subrayado que “es el momento de apostar por un sector ganadero fuerte” que proporcione “autonomía estratégica” al sistema alimentario, un ámbito que, según ha defendido, “es clave y más en tiempos de incertidumbre”.
Estas declaraciones las ha realizado este martes, en respuesta a los medios, durante una comparecencia sobre el paquete de medidas para hacer frente a la guerra de Oriente Medio. En ese contexto, se ha referido también a la protesta celebrada este lunes frente a la Fábrica Leche Celta en Meruelo, convocada por los sindicatos agrarios UGAM-COAG, ASAJA, UPA y AIGAS, junto con las cooperativas AgroCantabria, Ruiseñada, Comillas, Valles Unidos del Asón, la Federación de Razas Cárnicas y AFCA.