Las actuaciones impulsadas en Castilla-La Mancha para frenar la sobreabundancia de conejo han permitido retirar del campo más de 577.000 ejemplares desde el 1 de enero, según ha detallado este viernes la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, antes de encabezar la constitución de la primera Mesa Regional sobre el Control de Población del Conejo de Campo.
Gómez ha precisado que una parte de esos animales capturados directamente por el Gobierno regional “se están aprovechando” para enviarlos a los centros de recuperación de fauna, donde sirven de alimento a especies protegidas que se encuentran en proceso de recuperación, antes de ser devueltas a su hábitat natural, en el que “necesitan conejo vivo para su alimentación”.
En estas instalaciones también se atiende a ejemplares de fauna que “desgraciadamente” no pueden ser reintroducidos en la naturaleza y que, mientras permanecen allí, reciben igualmente conejos muertos como parte de su dieta.
Paralelamente, el Ejecutivo autonómico está cerrando acuerdos con la Asociación Interprofesional de la Carne de Caza (Asiccaza) y otras entidades del sector para incorporar una parte de los conejos capturados al “circuito de carne de conejo para las personas, porque es una carne de excelente calidad y por lo tanto también de reconocido prestigio dentro de lo que es la carne de caza”.
En cuanto a la Mesa Regional sobre el Control de Población del Conejo de Campo, de la que se derivarán en breve mesas provinciales, la consejera ha subrayado que se trata de una de las 18 medidas incluidas en el Plan de Acción frente a la sobrepoblación de conejo presentado hace un mes. “Lo que pretendemos es que todos estemos implicados en el control del conejo”, ha indicado, advirtiendo de que si los actores involucrados no son capaces de consensuar cómo abordar el problema, “desde luego será imposible” reducirlo.
Apoyo al campo y refuerzo de la caza de control
En este órgano están presentes organizaciones agrarias, representantes del sector cinegético, administraciones distintas de la Junta como diputaciones y la Delegación del Gobierno, así como responsables de infraestructuras susceptibles de sufrir daños por el conejo, además de grupos conservacionistas y expertos del ámbito científico.
“Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha no podemos hacer otra cosa nada más que apoyar a nuestro sector agrario y, por lo tanto, defender sus intereses”, ha remarcado Gómez, recordando que la sobrepoblación de este lagomorfo alcanza a más del 46% de la superficie regional, afectando a unos 364 municipios, y que el Plan de Acción Regional se ha diseñado precisamente para responder a esta situación.
Entre las medidas ya en vigor figura la declaración de comarca de emergencia cinegética, que permite la caza con escopeta durante todo el año en las zonas acotadas, salvo en mayo, mientras que en los terrenos no acotados se podrán conceder autorizaciones por periodos de dos meses “para intentar controlar la población de conejo”.
Asimismo, se contempla que a lo largo de todo el año, incluido mayo, se puedan llevar a cabo capturas mediante otras modalidades distintas al arma de fuego, como “los huroneros”. A estas herramientas se suma la creación de un Equipo Específico de Control de Fauna (Ecofa) para actuar en áreas “más sensibles” vinculadas a espacios naturales cercanos a explotaciones agrícolas, junto con un grupo especializado de agentes medioambientales formados para realizar caza nocturna con calibres 22 y 17 y carabinas de aire comprimido.
Tras la constitución de la Mesa, los participantes evaluarán el impacto real de estas actuaciones con el fin de determinar si “son eficaces para continuar reforzándolas en el tiempo”, si es necesario modificar o “eliminar del plan” las que no den resultado o si procede incorporar nuevas iniciativas que permitan avanzar hacia una solución.
En este marco, Mercedes Gómez ha señalado que “están finalizando los trabajos para hacer una convocatoria de ayudas específicas a los agricultores para ofrecerles sistemas de protección frente a los conejos”, y que también se pondrán a su disposición “jaulas para la captura de estos conejos por parte de los agricultores también en sus parcelas si así nos lo requieren”.
La intención de la Consejería es informar “aproximadamente cada mes” de la evolución del control poblacional, con datos públicos “y que todos los ciudadanos y sobre todo los agricultores que son los más afectados lo tengan a su disposición para saber lo que está sucediendo”.
Preguntada por la demanda de parte del sector agrario para permitir la caza con escopeta en mayo, la consejera ha sido tajante: esa modalidad estará “totalmente” vetada durante ese mes. “Es un mes en el que hay nidificación de muchas especies y por lo tanto no vamos a crear un conflicto con estas especies ni tampoco con los grupos conservacionistas en este aspecto”.
“Eso quiero que quede claro ya desde el primer minuto”, ha insistido, aunque ha avanzado que se está colaborando con la Federación Regional de Caza para constituir equipos específicos de cazadores autorizados para cazar de noche, que deberán superar un curso de formación “que se va a intentar que estén cuanto antes”.
Asaja exige resultados y más medios
Por su parte, el vicepresidente de Asaja Castilla-La Mancha, Manuel Torrero, ha celebrado que “por fin” todas las administraciones implicadas puedan “ver las caras” en torno a este problema, que, a su juicio, “de momento han estado de espaldas”, y analizar en común “el funcionamiento de las medidas”.
Ha advertido de que “el ritmo de capturas tiene que ser elevado y, si no se ponen medios, ni materiales, ni económicos, ni de personal”, las actuaciones se quedarán “solamente en medidas” y no se traducirán en soluciones frente a los daños provocados por los conejos. En este sentido, ha dicho confiar en que se habiliten recursos suficientes y se pueda trasladar al campo “un mensaje de optimismo”.
Torrero ha recalcado que la postura de la organización agraria “va a ser siempre la misma” y que “ante cualquier negligencia” o “inacción” de cualquier administración, Asaja recurrirá “a las instancias que sean necesarias para que, de una vez por todas, se acabe con este problema”.
Según ha recordado, Asaja defiende “un control efectivo” de la sobrepoblación, reduciendo la presencia de conejos “hasta un nivel normal” y manteniendo después “un trabajo de mantenimiento año tras año” en el que participen cazadores, la Consejería y los responsables de infraestructuras afectadas para “seguir controlando” la expansión de la especie.