La Asociación Regional de Avicultores (Avicam) y el Gobierno de Castilla-La Mancha colaboran en la definición de un protocolo específico para responder con rapidez y eficacia a los brotes de enfermedades aviares que afectan al sector.
Así lo ha explicado el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, acompañado por el presidente de Avicam, Vicente Arriscado, durante su comparecencia ante los medios con motivo de la Asamblea General de la Asociación.
“Vamos a acometer ese trabajo para crear ese protocolo y saber perfectamente cómo afinar los trabajos una vez que aparece la enfermedad en una explotación”, ha señalado Lizán.
El consejero ha recordado los brotes detectados desde el pasado verano y ha subrayado que “la presencia de la enfermedad, en este caso de la influenza, nos dan el conocimiento para poder intentar plasmar un protocolo en el que desarrollemos las actuaciones futuras”.
En esta línea, ha recalcado que disponer de protocolos claros permite “estar preparados junto con el sector”, de cara a futuros episodios, y mejorar “la toma de decisiones para afrontar estos retos”.
Lizán ha puesto en valor el peso del sector avícola en Castilla-La Mancha, remarcando que la Comunidad es la región “nacional en producción, principalmente en la de gallinas, con un censo de prácticamente 11,5 millones”.
Asimismo, ha defendido el compromiso del Ejecutivo autonómico con la avicultura, ejemplificado en la creación del Centro Tecnológico del Huevo en Marchamalo. Las obras, iniciadas en diciembre, presentan ya un grado de ejecución del 22% del total previsto.
Enfermedad de Newcastle y necesidad de protocolos
Por su parte, el presidente de Avicam ha remarcado la trascendencia de contar con protocolos establecidos para “saber lo que hay que hacer” y evitar “improvisar medidas”. Ha recalcado que estos procedimientos deben servir no solo para la gripe aviar, sino también para otras patologías como “la enfermedad de Newcastle”, de la que se han detectado este año, por primera vez, brotes en explotaciones españolas.
“El problema de la gripe aviar es que no sabemos cuál es el vector de contagio”, ha señalado Arriscado, apuntado que la hipótesis más extendida es “que viene por el aire”. Este escenario obliga, según ha indicado, a analizar posibles medidas como la vacunación.
Además, ha incidido en la conveniencia de prever protocolos que ayuden a amortiguar el impacto económico cuando aparece un brote, ya que “volver a reponer una explotación a su nivel inicial antes de que aparezca la gripe aviar cuesta mucho tiempo”.
En este punto, el presidente de la Asociación ha reclamado que las administraciones actúen con rapidez a la hora de articular ayudas y compensaciones para las explotaciones afectadas.
Debate sobre el huevo ucraniano en el mercado español
Arriscado ha explicado también que, durante la Asamblea General, la Asociación y la Junta han tratado la cuestión de la entrada de huevos procedentes de Ucrania en el mercado español.
El responsable de Avicam ha detallado que el conflicto se origina por su creciente presencia en el canal de venta directa. “Normalmente ese huevo ha ido a industria”, ha explicado Arriscado, apuntando que “el problema con ese huevo es que al consumidor no se le está informando en el etiquetado de que el origen de ese huevo, de si es ucraniano o si es español”.
En esta línea, ha advertido de la aparición de incidencias como que “la fecha de consumo también se está falseando”, dado que los huevos llegan a la distribución tras varios días de transporte y “se está retiquetando ese huevo con 28 días a la hora de la fecha de recepción en lugar de como en España es obligatorio coger y marcar 28 días desde la fecha de producción”.