La organización de consumidores CECU ha instado al Gobierno a fijar un límite al coste de una cesta básica de productos alimentarios con el fin de salvaguardar a las personas consumidoras frente al repunte de la inflación vinculado a la guerra en Oriente Medio, al considerar que las medidas anunciadas por el Ejecutivo son “insuficientes”.
En una nota, la entidad ha valorado que el Gobierno admita la gravedad del momento y que el ministro de Consumo haya tratado con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) la supervisión de precios y márgenes, una de las reclamaciones que ya había formulado con anterioridad. No obstante, ha censurado que el plan no incluya actuaciones “concretas y ambiciosas” para blindar a los consumidores.
Ante este escenario, CECU ha pedido al Ejecutivo que convoque a las asociaciones de personas consumidoras para examinar cómo aplicar las medidas, y ha alertado de la posibilidad de un nuevo repunte en el precio de los alimentos si no se interviene con anticipación. Sobre esta base, la organización ha definido tres ejes de actuación prioritarios.
En primer lugar, plantea limitar los precios mediante el diseño de una cesta básica de alimentos, prestando especial atención a frutas, verduras, legumbres y pescado, e impidiendo incrementos en periodos de alta volatilidad, además de reforzar las ayudas dirigidas a los colectivos más vulnerables para asegurar su acceso.
En segundo término, exige más transparencia y control en la cadena alimentaria, con un seguimiento de los márgenes de beneficio de la industria y la distribución, la prohibición de conductas especulativas en productos esenciales y la aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Por último, defiende potenciar sistemas alimentarios de proximidad y más resistentes, impulsando la producción y el comercio local, la compra pública de alimentos frescos y de temporada y el refuerzo de la alimentación en los centros educativos, con la meta de garantizar al menos dos comidas adecuadas al día para niños y adolescentes.
CECU ha recordado que España sigue sufriendo las secuelas del anterior ciclo inflacionista, con una subida acumulada del 30% en los precios de la alimentación en los últimos años, según el IPC, lo que ha situado a millones de hogares en una situación de vulnerabilidad.
“Un nuevo episodio de inflación descontrolada, en un contexto que combina la subida del precio de la energía, la vivienda y los alimentos, tiene el potencial de desencadenar una crisis social de gran magnitud, con especial impacto en la población más vulnerable”, señala Eduardo Montero, experto en Alimentación de CECU.
En consecuencia, la organización ha apelado a los distintos grupos políticos para que promuevan iniciativas que antepongan el interés de la ciudadanía y eviten que el contexto actual desemboque en una crisis de mayor calado.