Clygal llama a sumarse a las tractoradas contra la PAC y el pacto con Mercosur

CLYGAL convoca tractoradas en enero contra los recortes de la PAC y el acuerdo con Mercosur, alertando de graves riesgos económicos y sanitarios.

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La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (CLYGAL) ha realizado un “serio llamamiento” a la implicación de agricultores, ganaderos y del conjunto de la ciudadanía en las tractoradas previstas para los viernes 16 y 23 de enero. Estas movilizaciones se organizan como respuesta a los recortes de la PAC aprobados por la Comisión Europea y a la luz verde al Acuerdo con Mercosur.

La primera marcha de tractores arrancará el viernes 16, a las 9,00 horas, desde el Hotel Vetonia de Almendralejo. Desde allí, el convoy agrícola se dirigirá a enlazar en ruta con los participantes de Aceuchal, Santa Marta, Fuente del Maestre y La Parra, para finalizar el recorrido, a través de la N-432, en la localidad de Zafra.

La organización agraria expone las “graves consecuencias” que supondrá para agricultores, ganaderos y para el conjunto de la sociedad que, a partir de 2027, España deje de recibir 900 millones de euros anuales de la PAC. Un recorte que, según recuerda, impactará con especial dureza en una zona de marcado carácter agrario y ganadero como es Tierra de Barros, tal y como destaca la entidad en una nota de prensa.

Del mismo modo, CLYGAL pretende poner el foco en los efectos negativos que puede provocar el Acuerdo de Mercosur en los productores extremeños, españoles y europeos, sometidos a una serie de exigencias “impuestas” por la Unión Europea en el ejercicio de su actividad agraria, requisitos que “hoy no tienen que cumplir los países suramericanos” con los que los agricultores europeos deben “competir”.

La Comunidad de Labradores alerta de que los altos costes de producción, la carga burocrática y las “exigencias medioambientales impuestas por Europa” impiden que los productos comunitarios resulten competitivos frente a los procedentes de esos países, donde la normativa medioambiental y sanitaria es “más laxa”.

Además, recalca que, si no se equiparan legalmente las obligaciones de esos países con las vigentes en la Unión Europea, “no sólo se verán perjudicados agricultores y ganaderos, sino la sociedad en general”, ya que los alimentos importados estarán lejos de alcanzar las garantías sanitarias existentes en el Viejo Continente, con los posibles riesgos para la salud que ello conlleva.