La organización agraria COAG Jaén ha reclamado al Ministerio de Hacienda que rebaje a cero los módulos fiscales aplicados al olivar, al entender que “no es lógico pagar por un beneficio que no se ha tenido”, después de que la provincia de Jaén, principal productora mundial de aceite de oliva, haya perdido un 31 por ciento de cosecha respecto a la campaña pasada y casi un 20 por ciento frente a lo inicialmente aforado.
El secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar de COAG Andalucía, Francisco Elvira, ha subrayado que es “intolerable pagar por un beneficio que muchas familias no han tenido”, puesto que “no han podido recoger apenas aceituna, o lo han hecho con calidades inferiores, y sin embargo, sí han tenido que hacer frente a todos los costes”.
Los últimos datos difundidos por el Ministerio de Agricultura confirman la situación de la campaña de aceite de oliva en Jaén, que ha concluido de “forma tardía y abrupta” a causa de las sucesivas borrascas.
El aforo oficial de la Junta de Andalucía, hecho público en octubre de 2025, ya avanzaba una cosecha media, un 15,3 por ciento inferior a la producción final del ejercicio anterior, pero finalmente el descenso en la provincia se ha disparado hasta el 31 por ciento.
En primer lugar, la falta de precipitaciones en fases clave del cultivo y, posteriormente, las borrascas que impidieron recolectar una parte importante de las aceitunas en la provincia, han provocado que la campaña en Jaén concluya con casi un 20 por ciento menos de aceite del previsto en los aforos, y 175.797 toneladas (un 31 por ciento) por debajo del volumen de la campaña precedente.
Para dimensionar lo que implica dejar de producir 176.000 toneladas en Jaén, Elvira ha señalado en una nota informativa que el pasado año todo Portugal obtuvo 177.000 toneladas de aceite, que Grecia en campañas malas apenas supera las 100.000 toneladas y que países como Marruecos y Siria rondan igualmente las 100.000 toneladas de producción.
Desde COAG también se ha puesto el foco en que el sistema de módulos está desfasado en sus parámetros, ya que el 0,26 general, “está muy por encima de la rentabilidad real del cultivo”, debido al fuerte incremento de los costes de producción que soportan los agricultores, con subidas en la mano de obra, las materias primas, los abonos y la energía, mientras el índice se ha mantenido invariable durante la última década.
La organización ha aludido igualmente a las “grandes pérdidas” sufridas por los ganaderos, especialmente los de ovino trashumante, que, con las lluvias persistentes en plena paridera, veían morir a los corderos recién nacidos por decenas, en algunos casos superando el centenar, sin posibilidad de evitarlo.
Por último, el almendro en distintas comarcas de la provincia de Jaén también se ha visto afectado, debido a las bajadas de temperatura en plena floración, que han acabado arruinando la producción.