Las organizaciones profesionales agrarias Asaja, UPA, COAG y UCCL han llamado a secundar una movilización conjunta en Palencia el próximo jueves 29, con el objetivo de mostrar su rechazo al Tratado con Mercosur y a la reducción del presupuesto destinado a la PAC.
Las cuatro entidades han apelado a la ciudadanía para que se sume a la protesta, cuyo elemento más llamativo será una tractorada infantil. Esta acción simbólica pretende poner el foco en el porvenir del campo y en la ausencia de relevo generacional, tal y como han señalado los portavoces de las organizaciones durante la presentación de la convocatoria.
La marcha arrancará a las cinco de la tarde en la plaza de Pío XII y avanzará por la calle Mayor hasta la Plaza Mayor. Allí, dos niños leerán un manifiesto y se procederá al reparto de patatas y azúcar, dos productos representativos del campo palentino.
Los convocantes han remarcado que se trata de una movilización que busca “interpelar directamente a la sociedad” y que se desarrollará sin cortes de tráfico y procurando no causar molestias a los vecinos.
El presidente de Asaja-Palencia, José Luis Marcos, ha detallado que la decisión de situar a los niños al frente de la marcha responde al propósito de “hacer visible que el problema del campo no es solo presente, sino de futuro”.
Marcos ha subrayado la necesidad de que la población entienda que el porvenir del medio rural está en manos de estos niños. Ha recordado, además, que la protesta se enmarca en una jornada de movilizaciones a nivel nacional, aunque en Palencia han optado por un formato distinto para llamar la atención.
La convocatoria pretende escenificar el rechazo del sector agrario al acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que las organizaciones consideran “profundamente perjudicial” para la agricultura y la ganadería, porque implica “no jugar con las mismas reglas”. Aluden a que los productos que llegan de terceros países lo hacen con otras exigencias de trazabilidad y con fitosanitarios y tratamientos que aquí están prohibidos.
En esta línea, han incidido en que el pacto no solo es “malo” para los productores, sino también para los consumidores, que terminarán adquiriendo alimentos tratados “con productos que no están permitidos dentro de la Unión Europea”.
Por su parte, el general UPA Palencia, Blas Donis, ha defendido la necesidad de una PAC “fuerte y bien dotada económicamente” y ha advertido de que el sector no puede seguir perdiendo “poder adquisitivo”. “No podemos seguir con el mismo presupuesto o más bajo mientras los costes de producción se disparan”, ha señalado.
Donis ha reclamado que la próxima PAC preserve sus dos pilares esenciales: las ayudas directas y el desarrollo rural, cuya posible desaparición ha puesto sobre la mesa. “Sería letal para provincias como Palencia, donde los regadíos, la modernización y las inversiones son clave”, ha indicado.
El responsable de UPA ha puesto el foco, además, en la “grave” situación del cereal, principal cultivo de la provincia, con precios “muy bajos” desde hace años, costes de producción “cada vez más elevados y las importaciones masivas” de países como Ucrania, Brasil o Estados Unidos, que “tiran los precios por los suelos”.
El presidente de COAG Palencia, David Tejerina, ha denunciado la “competencia desleal” que, a su juicio, generan los acuerdos comerciales con países que producen “bajo normativas mucho menos estrictas y modelos de producción totalmente distintos”. Tejerina ha puesto en duda la eficacia de los controles en frontera y de las cláusulas de salvaguardia “sobre la que tenemos una experiencia negativa”, ha añadido.
También ha alertado del posible impacto del acuerdo de Mercosur en sectores como el vacuno, el porcino, la miel o los cereales.
Unidad de acción del campo palentino
El representante de UCCL Palencia, Eduardo de las Sías, ha puesto en valor la “unidad de acción” de las organizaciones agrarias y ha acusado a la Unión Europea de tratar de forma “desigual a sus propios productores frente a los de fuera”, aludiendo a las mayores exigencias medioambientales y de calidad. De las Sías ha reiterado que los “principales perjudicados acabarán siendo los consumidores”.
Las cuatro organizaciones convocantes han coincidido en su llamamiento a una amplia participación ciudadana en las protestas, en defensa del sector agrario, de la soberanía alimentaria y del futuro del medio rural.