La Consejería de Desarrollo Rural ha trasladado al Consejo Regional de Caza una propuesta para declarar la emergencia cinegética temporal en Cabezón de Liébana, Vega de Liébana, Pesaguero, Val de San Vicente y Ribamontán al Mar, debido al incremento de jabalíes que está generando problemas de seguridad vial y de sanidad, al actuar como reservorio de enfermedades como la tuberculosis, la peste porcina africana y la enfermedad de Aujeszky, con capacidad de transmisión a las personas.
Según ha explicado la consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, en la última reunión del Consejo, uno de los puntos analizados ha sido la situación sanitaria y de seguridad vinculada al aumento de esta especie en distintas zonas de Cantabria.
En este contexto, Susinos ha puesto el acento en el repunte de siniestros de tráfico causados por la irrupción de jabalíes en la red de carreteras autonómica. “El aumento de siniestralidad en algunas carreteras de la región, asociado a la presencia de fauna silvestre, especialmente jabalí, requiere una respuesta urgente”, ha señalado.
La consejera ha recordado que la Dirección General de Tráfico y varias comunidades autónomas ya han instado a gestionar de forma adecuada las poblaciones de jabalí cuando su densidad supone un peligro para la circulación.
Al mismo tiempo, la responsable de Desarrollo Rural ha pedido la implicación de todos los sectores afectados, al subrayar que la fauna silvestre, y en particular el jabalí y los tejones, actúa como reservorio de patologías relevantes, entre ellas la tuberculosis, la peste porcina africana y la enfermedad de Aujeszky, con riesgo tanto para el ganado doméstico como para la población.
“La tuberculosis es una infección multihospedadora que afecta a humanos, animales domésticos y fauna silvestre, y hemos observado una prevalencia elevada de la enfermedad en varios municipios, por lo que es necesario tomar medidas especiales”, ha remarcado Susinos.
Por este motivo, ha defendido la necesidad de que las decisiones se adopten de forma “responsable y técnica, con el respaldo de datos sanitarios y científicos, para garantizar que las medidas adoptadas sean las más adecuadas para proteger la salud pública y el sector ganadero”.
“El objetivo es que, de forma conjunta, podamos valorar la situación y determinar si es necesario activar medidas extraordinarias de control y trabajar en una propuesta consensuada”, ha señalado.
Medidas excepcionales de control del jabalí
En relación con las posibles actuaciones, Susinos ha recordado que el jabalí presenta una elevada capacidad de reproducción y que, cuando la caza ordinaria no basta para mantener las poblaciones en niveles adecuados, “la normativa permite adoptar medidas extraordinarias”.
Ha insistido en la conveniencia de estudiar de forma conjunta la opción de declarar la emergencia cinegética en determinados municipios de Cantabria, “siempre de forma selectiva, temporal y con el fin de reducir los riesgos sanitarios y de seguridad”.
La consejera ha subrayado también la relevancia de aplicar las actuaciones previstas en el Programa Nacional de Erradicación del Jabalí, que prioriza el control de la interacción entre fauna silvestre y ganado en las zonas donde ya se ha constatado la circulación de patógenos.
Asimismo, el Consejo ha analizado la posible adhesión de Cantabria al convenio LICICAZ, la licencia de caza y pesca interautonómica suscrita recientemente por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación junto con varias comunidades autónomas.
En la reunión han participado igualmente el director general de Ganadería, Alfredo Álvarez, y el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, según ha informado el Gobierno en una nota de prensa.