El 88% de las empresas de productos del mar espera elevar sus ventas en 2026

El sector de productos del mar anticipa más ventas y mejor rentabilidad en 2026, pero alerta de tensiones de suministro y falta de personal cualificado.

1 minuto

El 88% de las empresas de productos del mar espera elevar sus ventas en 2026

Publicado

1 minuto

El 88% de las compañías del sector confía en cerrar el ejercicio con un incremento de facturación, frente a un 12% que prevé que sus ventas permanezcan sin cambios, de acuerdo con el informe “Pulso al sector de Productos del Mar” elaborado por Aecoc.

En lo relativo a la rentabilidad, seis de cada diez empresas calculan que mejorarán sus resultados este año, mientras que un 32% se inclina por un escenario de continuidad en sus márgenes.

Mirando al ejercicio anterior, un 80% de las firmas de productos del mar “declaró declaró un incremento de sus ventas en valor el pasado año respecto a 2024, aunque solo el 55% consiguió aumentar volúmenes”. A la vez, el 68% del tejido empresarial del sector “situó el cierre del ejercicio en línea con sus previsiones”.

En un contexto condicionado por la tensión geopolítica, las nuevas normativas de la Unión Europea y el reto del relevo generacional, las empresas encuestadas señalan la disponibilidad de producto, la mejora de la rentabilidad y la escasez de personal cualificado como los desafíos más relevantes para los próximos meses.

Las proyecciones del sector contemplan un consumidor que seguirá sosteniendo la demanda de productos del mar, con un peso creciente del autoservicio y de las propuestas listas para cocinar.

En esta línea, las compañías esperan que las bandejas de pescado fresco y los productos elaborados ganen terreno en los lineales, impulsados por la conveniencia y una mayor planificación de la compra. Al mismo tiempo, prevén una política promocional más acotada y estratégica, enfocada a estimular el consumo en momentos clave del calendario.

Además, las empresas del sector “anticipan posibles tensiones en el suministro, ligadas tanto a la disponibilidad de producto como a la gestión de costes”. Estas circunstancias hacen todavía más necesaria una planificación rigurosa, así como una coordinación y un diálogo fluidos a lo largo de toda la cadena de valor.