El presidente de Asaja Andalucía, Ricardo Serra, ha expresado la “preocupación general del campo andaluz por la paralización total de la actividad debido a las intensas y persistentes lluvias”.
En declaraciones a Europa Press, Serra ha subrayado que, tras el paso de las tres últimas borrascas, la situación en las explotaciones agrarias es de “paralización total”. Ha admitido que “está claro que necesitamos agua, pero también necesitamos una clarita para poder hacer labores”, aludiendo a la imposibilidad de entrar en las fincas por el exceso de barro y encharcamiento.
En el caso del cereal de invierno, ha explicado que “no se ha podido sembrar y la parte que está sembrada se perderá en muchos sitios”. Según los datos de Asaja, en la provincia de Sevilla —y, previsiblemente, también en Córdoba y Cádiz— “el 50% del trigo no se ha sembrado y ya no se va a sembrar ya que la fecha límite era el 15 de diciembre”. Además, el trigo que sí llegó a sembrarse acumula ya 25 días bajo el agua, de modo que “no se sabe cómo evolucionará”.
El problema se extiende igualmente a otros cultivos. La patata permanece “paralizada”, ya que, como recuerda Serra, “desde diciembre los patateros están esperando a poder sembrarlas”. Respecto a la pipa, ha advertido de que “vamos tarde porque la tierra está encharcada”, lo que retrasa el calendario previsto de siembras.
La recolección tampoco se libra de los efectos del temporal. En cítricos, ha señalado que “íbamos muy adelantados pero después de esta semana empezamos a estar arrasados”, reflejando el deterioro que han sufrido las plantaciones tras varios días de lluvias continuadas.
Ante este escenario, desde Asaja confían en que “paren las lluvias para que el campo oree y se puedan hacer las labores que están pendientes” y advierten de que “ahora mismo no podemos calcular nada, hay que esperar un poco a ver que escampe”.
Serra ha precisado que “si mañana o el fin de semana para la lluvia y vienen 15 o 20 días de tiempo buenecito sin que haga demasiado calor --porque también es malo para el desarrollo de los hongos-- entonces a lo mejor se mejora un poco, pero si sigue lloviendo y haciendo temperaturas altas pues hay un problema serio”. De prolongarse el temporal, “la situación será más grave si persiste el temporal”, ha incidido.
Como vía de alivio, la organización agraria defiende una medida que ya ha trasladado a las administraciones y que consideran que puede prosperar: “la flexibilización de algunas de las normas de la PAC, que obligan a rotar los cultivos”, con el objetivo de adaptar las exigencias burocráticas a un contexto climático excepcional.