El conjunto del sector agrícola catalán ha recibido con alivio que el Parlamento Europeo haya decidido este miércoles remitir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) la aplicación del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur. “Ganamos más tiempo”, ha señalado en declaraciones a Europa Press la portavoz de Unió de Pagesos, Raquel Serrat, al valorar la decisión.
La justicia europea deberá pronunciarse ahora sobre si el tratado, cuya tramitación queda congelada de momento, respeta o no los tratados comunitarios. Serrat ha relacionado este giro institucional con un “cambio de mentalidad a nivel europeo” derivado de las recientes protestas de los agricultores en distintos Estados miembros.
“Quizá se quería acelerar la parte comercial del acuerdo de una forma demasiado rápida. Las protestas han hecho reflexionar y que lleguemos a la conclusión de que nos lo tenemos que mirar mejor”, ha añadido la dirigente agraria.
Documento de propuestas para Bruselas
Estas cuestiones se tratarán este jueves en una nueva reunión de seguimiento del acuerdo entre las organizaciones agrarias catalanas y la Conselleria de Agricultura de la Generalitat. El objetivo es consensuar un documento compartido con reivindicaciones y propuestas que se trasladarán a Bruselas.
Los representantes del campo catalán insisten en que el pacto con Mercosur puede generar una “competencia desleal” frente a los productores de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Por ello, reclaman la inclusión de cláusulas espejo que obliguen a respetar las mismas exigencias de producción, normas fitosanitarias y estándares de bienestar animal que se aplican dentro de la UE.
Revolta Pagesa reivindica la presión en las calles
Desde Revolta Pagesa, su portavoz, Eduard Escolà, ha puesto en valor el papel de las movilizaciones de las últimas semanas en diversos países europeos. Ha agradecido la presión ejercida por los agricultores, que, a su juicio, ha logrado “remover la conciencia de muchos europarlamentarios”.
“Estamos cumpliendo el objetivo de poner en duda lo que supone este tratado”, ha afirmado Escolà, que considera que las protestas tienen como finalidad “la oposición de este tratado y blindar a la payesía catalana, española y europea”. Asimismo, ha mostrado su desacuerdo con que la reunión de este jueves con la Conselleria se centre en aspectos como el etiquetado de los productos y la indicación del origen de los alimentos.
JARC ve opciones de frenar el acuerdo
El presidente de JARC, Joan Carles Massot, ha calificado la decisión comunitaria de “buena, ya que retrasa el proceso” de aprobación del tratado con Mercosur. Ha precisado que el TJUE deberá pronunciarse sobre si el acuerdo vulnera derechos de los consumidores europeos o principios constitucionales, lo que podría hacer que “una parte de los eurodiputados pueda votar en contra”.
Massot ha remarcado que el futuro del pacto dependía del debate celebrado este miércoles y del que debe abordar la posible incorporación de nuevas salvaguardas para el sector agrario, impulsadas por Italia como condición para respaldar el texto. En cuanto al calendario, ha apuntado que, según las previsiones actuales, “posiblemente en abril esté todo decidido”.
Asaja reclama mantener la presión
El presidente de Asaja, Pere Roqué, ha querido reconocer el esfuerzo del conjunto del sector agrícola que ha salido a la calle para tratar de frenar la aprobación del acuerdo, un texto que, según ha señalado, “no entendían que la Comisión Europea quisiera firmar”.
Roqué ha subrayado que el aplazamiento no implica la anulación inmediata del tratado, sino únicamente un retraso en su entrada en vigor, por lo que ha pedido seguir trabajando para que el pacto quede paralizado en todas sus fases. “Estamos contentos de que se nos haya hecho caso, porque hemos sufrido mucho”, ha confesado el dirigente de Asaja, que interpreta la decisión de la Eurocámara como una prueba de que, cuando el sector agrario actúa unido, puede sacar adelante sus reivindicaciones.