El campo gaditano exige unir Bornos y Guadalcacín para frenar las inundaciones agrícolas

Asaja y COAG exigen unir los pantanos de Bornos y Guadalcacín para frenar inundaciones que arrasan cultivos en Jerez, Costa Noroeste, La Janda y Campo de Gibraltar.

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El campo gaditano exige unir Bornos y Guadalcacín para frenar las inundaciones agrícolas

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Las organizaciones agrarias Asaja y COAG en la provincia de Cádiz han reclamado a las distintas administraciones que se ejecute “de forma urgente” la conexión hidráulica entre el pantano de Bornos y el de Guadalcacín. Según denuncian, los desembalses de Bornos sin esta obra terminan vertiéndose al río Guadalete, originando “graves inundaciones” en la zona rural de Jerez de la Frontera, en especial en el Bajo Guadalete, actualmente “la más afectada”.

En un comunicado conjunto, ambas entidades han explicado que las lluvias intensas registradas en los últimos días han ocasionado “situaciones muy graves en distintas comarcas de la provincia, con daños personales y materiales y desalojos en diversas zonas inundables”, mientras “numerosos agricultores están viendo cómo sus explotaciones permanecen bajo el agua y con la previsión de nuevas lluvias durante los próximos días”, lo que incrementa el riesgo de pérdidas totales.

En el entorno rural de Jerez, particularmente en el Bajo Guadalete, las fincas agrícolas padecen “importantes daños”. A las pérdidas en cultivos de cereal se suman plantaciones leñosas y producciones como aguacates, cítricos y hortícolas al aire libre, muchas de ellas “completamente anegadas” y con un elevado riesgo de pérdida “por asfixia radicular tras varios días bajo el agua”.

Por este motivo, las organizaciones sostienen que la única respuesta de fondo es poner en marcha “cuanto antes” la infraestructura que permita derivar agua del pantano de Bornos al de Guadalcacín. Señalan que “cuando se producen lluvias torrenciales como las actuales, el embalse de Bornos alcanza rápidamente su capacidad máxima y se ve obligado a desembalsar. Esa agua se suma a la lluvia que continúa cayendo y provoca la crecida del Guadalete, inundando viviendas y explotaciones agrícolas a su paso, además de perderse un volumen de agua que podría almacenarse”.

Recuerdan que el pantano de Guadalcacín, con una capacidad superior a 800 hectómetros cúbicos, “podría absorber ese excedente, evitando así daños recurrentes en la provincia”, tal y como han remarcado desde Asaja y COAG.

Asimismo, apuntan que la Consejería de Agricultura ya ha sacado a licitación el estudio de esta conexión, con horizonte en el primer semestre de 2026. No obstante, las asociaciones agrarias consideran “fundamental” que no haya demoras y que la ejecución material de la obra pueda iniciarse “entre finales de este año y principios de 2027”.

Insisten en que, si esta infraestructura no se lleva a cabo, las inundaciones, evacuaciones y pérdidas económicas “continuarán repitiéndose”, por lo que la consideran “una demanda histórica cuya ejecución no puede demorarse más”.

Además, alertan de que la situación “también es muy grave” en la Costa Noroeste, especialmente en áreas productivas de Chipiona y Montealgaida, donde invernaderos y explotaciones se han visto anegados por el elevado nivel freático y la acumulación de días de lluvia continuada.

A este escenario se suma el Campo de Gibraltar, con explotaciones ubicadas en municipios como Jimena de la Frontera, San Martín del Tesorillo y Castellar de la Frontera, que “están sufriendo importantes inundaciones” tras el desbordamiento de los ríos Hozgarganta y Guadiaro. Estas crecidas están dañando cultivos de cítricos, aguacates y otras producciones, y el agua ha llegado incluso a instalaciones agrícolas y empresariales.

Según detallan Asaja y COAG, también se registran “daños significativos” en explotaciones de la comarca de La Janda, “configurando un escenario generalizado de pérdidas agrícolas en buena parte de la provincia”.

Por todo ello, las organizaciones han solicitado a la Junta de Andalucía que “acelere” sus gestiones para que el Gobierno central declare estas comarcas como zonas catastróficas y se puedan habilitar ayudas urgentes dirigidas a los agricultores y ganaderos afectados.