Agricultores y ganaderos de Mallorca se movilizarán este jueves con sus tractores para protestar por los recortes de la futura Política Agrícola Común (PAC) y por el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
Las protestas se celebrarán por separado en dos puntos de la isla, convocadas por distintas organizaciones agrarias, en Ariany y en Palma, ambas a partir de las 10.00 horas.
En Palma, Unió de Pagesos y la Asociación de la Producción Agraria Ecológica de Mallorca (Apaema) han llamado a una tractorada en forma de marcha lenta por la ciudad, mientras que UPA-AIA Baleares, las Cooperativas Agroalimentarias de Baleares y Asaja han impulsado otra movilización en Ariany.
La movilización de Palma comenzará a las 10.00 horas frente a la sede de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, donde se realizará una pitada, y continuará hacia el polígono de Son Morro, donde se encuentra la sede de Agama, circulando por la calle del Ter, calle del Gesamí y camino Salard.
Está previsto que la marcha concluya frente a Mercapalma, que según las organizaciones agrarias simboliza “todo lo que no es Mercosur”.
Con esta protesta, los convocantes quieren mostrar su rechazo al tratado con Mercosur, reivindicar la defensa del producto local, reclamar una reducción de la burocracia, oponerse a los recortes de la PAC y exigir un acceso universal a las ayudas.
En paralelo, en Ariany se ha organizado una concentración, también a partir de las 10.00 horas, para reclamar soluciones “reales y urgentes” ante la situación que, denuncian, atraviesa el sector por el futuro de la PAC y el acuerdo UE-Mercosur.
La finalidad de esta acción es visibilizar el malestar del campo y reclamar cambios profundos en las políticas agrarias tanto europeas como estatales. A la convocatoria acudirán payeses con sus tractores y maquinaria agrícola, y se dará lectura a un manifiesto con las principales reivindicaciones del sector agroalimentario de Mallorca.
En relación con la PAC, las organizaciones critican que deja de ser una política “realmente común”, al permitir que cada estado miembro la configure de manera distinta, lo que, a su juicio, quiebra la unidad del mercado y provoca competencia desleal entre agricultores europeos.
Asimismo, denuncian la existencia de recortes presupuestarios, “falta de claridad” en la financiación y el riesgo de que la PAC quede “diluida” dentro de los presupuestos generales, además de una normativa “cada vez más compleja y dispersa”.
Respecto al acuerdo con Mercosur, las entidades convocantes rechazan que se facilite la entrada de productos agroalimentarios elaborados con estándares sanitarios, medioambientales, laborales y de bienestar animal inferiores a los que se exigen en la Unión Europea.