El Congreso pide una definición común en la UE para los alimentos ultraprocesados

El Congreso aprueba una iniciativa del PSOE para definir y etiquetar los ultraprocesados a nivel europeo y reforzar la dieta mediterránea y los alimentos frescos.

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El Congreso pide una definición común en la UE para los alimentos ultraprocesados

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El Congreso de los Diputados ha dado luz verde este miércoles a una proposición no de ley del PSOE que reclama elaborar una definición armonizada a escala europea de los productos ultraprocesados y que dicha condición figure de forma visible en la parte frontal de sus envases.

La iniciativa, registrada por el grupo socialista para su análisis en la Comisión de Agricultura del Congreso, ha salido adelante con el respaldo de Sumar, PNV y Podemos, la abstención de PP, ERC y Junts, y el rechazo de Vox.

En el texto se subraya el impacto negativo para la salud del aumento continuado en el consumo de ultraprocesados. A partir de los últimos datos de 2024 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se constata que, aunque los productos frescos siguen teniendo un papel relevante en la cesta de la compra, se aprecia “un crecimiento sostenido de productos listos para consumir o de preparación rápida”.

Definiciones basadas en evidencia científica

La proposición incide en las carencias actuales del etiquetado, puesto que “no existe una definición legal armonizada en la Unión Europea” sobre qué es un alimento ultraprocesado. Por ello, el Congreso plantea avanzar hacia esa armonización apoyándose siempre en “criterios científicos sólidos, análisis de impacto rigurosos y, sobre todo, en un enfoque armonizado a escala europea”.

En consecuencia, la Cámara Baja insta al Gobierno a defender en el ámbito comunitario “un sistema armonizado de etiquetado nutricional en la parte frontal del envase, voluntario, que facilite a los consumidores elegir alimentos de manera informada y consciente, garantizando que cualquier referencia al grado de procesamiento se base en criterios científicos sólidos y en una definición común en el marco europeo”.

Asimismo, el texto propone reforzar la dieta mediterránea como modelo de alimentación saludable, siguiendo las recomendaciones de los organismos sanitarios nacionales e internacionales, e integrarla en la Estrategia Nacional de Alimentación y en las políticas de salud pública, con énfasis en la educación nutricional desde edades tempranas.

Paralelamente, se plantea impulsar la marca “Alimentos de España” y aumentar la promoción de productos frescos, de temporada y de proximidad en espacios públicos, en especial en colegios, favoreciendo menús equilibrados, supervisados por profesionales y adaptados a los criterios fijados en la normativa vigente.